El Consell de Mallorca ha anunciado la creación de dos bolsas temporales de plazas turísticas —una para establecimientos tradicionales u hoteleros y otra para estancias vacacionales— que estarán en vigor hasta la aprobación definitiva del techo de plazas en la isla.
Este sistema responde al nuevo decreto turístico del Govern balear aprobado en abril y supone un giro en la gestión del alojamiento turístico, ya que por primera vez no implicará un aumento neto de plazas. Todas las nuevas autorizaciones deberán salir de bajas voluntarias o de oficio, respetando el principio de contención que marca la normativa.
“El objetivo es claro: dar respuesta a las necesidades del sector sin incrementar la capacidad turística total de Mallorca”, ha afirmado el conseller insular de Turismo, José Marcial Rodríguez, tras la aprobación de la medida en la Junta Rectora del Consorcio de la Bolsa de Alojamientos Turísticos (CBAT).
Además, Rodríguez ha subrayado que se trata de una herramienta eficaz para gestionar la transición hacia un modelo turístico más equilibrado, que permite la entrada de nuevas plazas a través de convocatorias públicas. Estas se celebrarán tres veces al año —en septiembre, enero y mayo— de forma diferenciada para cada una de las dos bolsas.
La primera convocatoria pública se abrirá en septiembre y marcará el inicio efectivo del nuevo sistema para el caso de las estancias turísticas vacacionales. En el caso de los hoteles, las fechas establecidas serán del 16 al 30 de los meses señalados, mientras que para las viviendas vacacionales será del 1 al 15 de los mismos.
Con esta iniciativa, el Consell busca agilizar la gestión administrativa, mejorar la planificación y evitar un crecimiento descontrolado del número de plazas. Un cambio de rumbo que pretende conciliar la actividad económica con la sostenibilidad territorial y la capacidad de carga de la isla.
