Este verano, alquilar un apartamento vacacional en la costa balear costará más caro que nunca. Según los datos del último informe de Grupo Tecnitasa, los precios del alquiler en primera línea de playa en Baleares se sitúan entre los más elevados del país, con rentas que oscilan entre los 1.250 y los 3.400 euros semanales.
A nivel nacional, el coste medio por semana ha subido un 7 %, alcanzando los 1.270 euros, pero Baleares vuelve a posicionarse muy por encima de esta media, incluso sin estar entre las regiones con mayores subidas relativas.
Aunque el informe apunta a que la subida de precios se ha moderado respecto a 2024, en Baleares el incremento interanual se mantiene en una horquilla de entre el 3 y el 6%. Es decir, algo más bajo que el registrado en provincias como Málaga o Cádiz, donde los aumentos superan el 12%, pero igualmente muy superior al IPC.
Puerto Pollensa, Portocolom o Ibiza, entre las zonas más exclusivas
El análisis detallado de los precios en 22 localidades costeras de Baleares refleja claramente la presión turística y la escasez de oferta en los destinos más demandados. En Portocolom se alcanza el récord balear con 3.400 euros a la semana por viviendas aisladas de 250 m², seguido muy de cerca por Puerto Pollensa y el Puerto de Ibiza, donde el alquiler semanal de apartamentos de 100 a 250 m² asciende hasta los 3.300 euros.
Otras zonas como Port Sóller, Punta Prima (Menorca) o Sa Ràpita se sitúan en el rango de los 2.700 a 2.800 euros semanales, cifras similares a las registradas en enclaves de lujo de la península como Marbella. Incluso localidades con menor peso mediático como Alcudia, Can Picafort o Port de Manacor registran precios medios que oscilan entre los 1.850 y 2.350 euros por semana.
Por el contrario, los precios más contenidos se encuentran en Cala Figuera (Santanyí), con apartamentos desde 1.250 euros semanales, o en San Jaime y Santa Eulalia, donde el coste ronda los 1.500-1.575 euros.
Comparativa nacional: Baleares resiste, pero no lidera las subidas
En comparación con el resto del país, Baleares no es la región donde más ha subido el alquiler vacacional este año, pero sí una de las más caras. Mientras que en provincias como Cádiz o Málaga los precios han crecido más de un 12 % y se acercan a los 1.900-2.300 euros semanales, Baleares destaca más por su estabilidad en precios altos que por incrementos agresivos.
A nivel nacional, los destinos más caros en 2025 se sitúan en Puerto Banús (Marbella) con 3.700 euros por semana y en algunos puntos de Mallorca e Ibiza, que no se quedan lejos. En el extremo opuesto, localidades como Valdenoja (Santander) o Moncófar (Castellón) siguen ofreciendo opciones por debajo de los 600 euros semanales, una cifra hoy casi impensable en cualquier playa balear.
En definitiva, el verano de 2025 será más caro que nunca para quienes quieran disfrutar del litoral balear, con una oferta amplia pero claramente segmentada por capacidad económica.
