domingo. 19.07.2026

El sector agrario de Mallorca tiene un potencial de reducción de hasta un 16% en sus emisiones de gases de efecto invernadero en un plazo de cinco años, según las conclusiones del estudio sobre la huella de carbono presentado por Mallorca Rural. La iniciativa, cofinanciada por fondos FEADER, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern, ofrece por primera vez un diagnóstico detallado del impacto climático de las explotaciones agrícolas de la isla.

El análisis, realizado sobre una muestra de 30 explotaciones representativas de distintos tipos de producción —hortícola, vitícola, ganadera y de fruto seco— ubicadas principalmente en el Pla y el Raiguer, identifica la maquinaria agrícola como la principal fuente de emisiones, seguida del uso de refrigerantes, la ganadería y los productos fitosanitarios.

A pesar de ello, el sector agrario balear apenas representa el 2,8% de las emisiones totales de Baleares, a pesar de gestionar más de la mitad del territorio no urbanizado. Su papel, subraya el informe, es esencial en la protección del paisaje, la soberanía alimentaria y la prevención de la desertificación.

Entre las medidas con mayor potencial de reducción destacan la eficiencia energética, la mejor gestión de fertilizantes y estiércoles y la implantación de energías renovables. Además, el estudio apunta al potencial de la agricultura regenerativa como herramienta para convertir las explotaciones en sumideros de carbono, abriendo la puerta a modelos de compensación de emisiones entre sectores de la economía insular.

El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, valoró positivamente los resultados del diagnóstico y reivindicó la aportación del campo a la sostenibilidad indicando que “este estudio confirma que el sector primario, los campesinos, es parte de la solución climática. Nuestras explotaciones contribuyen muy poco a las emisiones, pero realizan una labor decisiva para proteger el territorio, fijar CO₂ y garantizar alimentos de proximidad”.

Simonet anunció que la Conselleria continuará apoyando al sector en su transición energética y tecnológica, con líneas de ayuda para modernizar maquinaria, fomentar el autoconsumo renovable e impulsar prácticas agrarias más eficientes y sostenibles.

Por su parte, el vicepresidente de Mallorca Rural, Jordi Mora, subrayó que el diagnóstico “marca un punto de partida” para nuevas oportunidades de inversión y comentó que “las explotaciones mallorquinas ya están dando pasos importantes hacia la sostenibilidad y ahora contamos con una base técnica sólida para seguir avanzando. El sector tiene una oportunidad real para generar ingresos a través de la valorización ambiental y la circularidad”.

Las conclusiones del estudio se integrarán en las futuras estrategias de descarbonización agraria y de adaptación al cambio climático de las Illes Balears. Con ello, el Govern refuerza el papel del sector agrario como un pilar estratégico de la transición hacia una economía más resiliente y baja en carbono.

El campo mallorquín puede recortar un 16% sus emisiones en cinco años, según un estudio...