El acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, que potenciará la zona de libre comercio más grande del mundo, tendrá incidencia directa en el sector agrícola al eliminar aranceles de productos agroalimentarios. La nueva Política Agraria Común también tendrá especial impacto al provocar severos recortes. El coordinador de Unió de Pagesos, Joan Gaiá, ofrece su visión en esta entrevista, mostrándose crítico con estas medidas y considerando que la situación del sector, ya de por sí precaria, se verá profundamente perjudicada.
-¿Qué valoración hace de 2025 en su sector?
-El año 2025 fue bueno a nivel meteorológico, lo que provocó que tuviéramos buenas cosechas. Como sector, tenemos retos que no hemos corregido, por ejemplo, el consumo de producto local, ya que hay un incumplimiento de la ley que obliga a los establecimientos turísticos a ofrecer productos de la tierra entre un 3% y un 5%, dependiendo de la categoría. El Consell debería vigilar este hecho y todavía no ha hecho ninguna inspección.
Otros retos son la negociación de la nueva PAC, además de la recuperación de una línea de ayudas para las nuevas explotaciones.
-Este 2026 ha arrancado con diferentes movilizaciones…
.Sí, debido al acuerdo con Mercosur y a la negociación de la nueva PAC. No podemos permitir que entren alimentos elaborados con productos fitosanitarios y medicamentos que hace años que están prohibidos en Europa.
En lo referente a la nueva PAC, se ha anunciado que habrá recortes de entre un 20% y un 30% de fondos públicos; es una cuestión letal para el sector. Creo que la Conselleria debería afrontar estos conflictos.
-¿Ve una fácil solución al conflicto?
-Creo que el asunto de Mercosur no depende tanto de la Conselleria y, por tanto, la solución es más compleja. En cuanto a los recortes de la PAC, si el Govern quisiera, podría compensarlos con los ingresos derivados del impuesto de turismo sostenible. En definitiva, se trataría de compensar las externalidades positivas de nuestra actividad.
-Al margen de esta polémica, ¿cuál es la situación actual del campo mallorquín?
-Creo que estamos en un momento de cambio en el que las empresas se tienen que adaptar a los nuevos tiempos y a las exigencias del mercado. Si quieres competir con los productos de las grandes empresas, te tienes que reinventar y ofrecer un producto diferenciado y de mayor calidad. En definitiva, la calidad es el factor diferencial del producto de proximidad.
-Da la sensación de que el sector agrícola balear no está unido…
-No comparto esa afirmación. La mayoría de las principales reivindicaciones son comunes a todas las entidades; los problemas del campo son los mismos, independientemente de la organización a la que pertenezcas.
Sí es cierto que a nosotros nos gustaría que hubiese más ayudas para las pequeñas empresas agrícolas.
-¿Qué medidas propone desde su sector para paliar los efectos del cambio climático?
Creo que hoy en día hay muchas técnicas agrícolas que permiten maximizar la cantidad de carbono que hay en el suelo. Las nuevas tecnologías también permiten emplear el agua de forma eficiente.
La gestión del espacio rústico es muy importante en este sentido: el crecimiento descontrolado de la masa forestal es un riesgo en una isla que tiene una enorme presión humana, especialmente en temporada alta.
