viernes. 03.07.2026

El sector pesquero balear vive momentos complicados. A la falta de relevo generacional se le unen las políticas de Bruselas, que, en muchos casos, en vez de crear una legislación clara que favorezca los intereses de la pesca local, provoca inseguridad jurídica que repercute directamente en los beneficios de los profesionales que ejercen sus labores en nuestros puertos. En esta entrevista, Domingo Bonnín, presidente de la Federación de Cofradías de Baleares, repasa la actualidad del sector pesquero balear, asegurando que, sin la pesca de arrastre,este sector tiene muy complicada su supervivencia.

-¿Cómo ha ido la temporada de 2024 en número de capturas? 

-Podemos decir que ha sido una temporada normal, teniendo en cuenta que la flota balear es pequeña para toda la superficie pesquera que tenemos, y que, nuestros recursos están en muy buenas condiciones. Podríamos decir que si pueden salir al mar tienen capturas buenas y, si no pueden salir al mar, pues es evidente que no tienen capturas.

-¿Qué es lo que puede hacer que salgan al mar o no salgan al mar?  

-La flota de artes menores, la que pesca langosta en verano, llmampuga, yonquillos, sepias en sus diferentes temporadas,  lo único que interfiere, el que afecta que puedan salir o no, es el mal tiempo.  Si es buen tiempo salen al mar y si es mal tiempo no salen al mar. En cambio, la flota que está más perjudicada o más condicionada, es la flota de arrastre, que aparte del mal tiempo, viene condicionada por las limitaciones que impone Bruselas a esta flota.

 Y teniendo en cuenta que de todo el producto local que comemos en Baleares somos el 15% y que de este 15%, el 70% son capturas que provienen de la flota de arrastre, este hecho, le da importancia a las limitaciones que afectan al arrastre porque al final indirectamente afectan a todo el sector pesquero. La columna vertebral del sector pesquero es arrastre y sin arrastre tendremos problemas para tener un sector pesquero ágil, dinámico y adecuado a la época en la que estamos. 

-¿El estado de nuestros caladeros en Baleares es bueno? 

-Yo siempre digo que sí y lo argumento. El hecho insular marca mucho la mentalidad nuestra.  El pescador peninsular tiene una mentalidad totalmente diferente a la nuestra, ellos tienen carreteras.  El hecho de disponer de carreteras quiere decir que cuando un pescador sale al mar o tira a tierra todo lo que coge por un motivo, el mayorista, el comprador, es una cuestión económica, si puede llenar tres camiones es más negocio que si solo puede llenar dos.

Hay un cierto sinónimo de más pescado, mejor precio, por regla general puede ser así porque hay más interés y como he leído en la oferta y demanda, al ver más interés por el mayorista es más interesante que haya más pescado que menos pescado porque lo distribuyen por carretera. 

Aquí al tener los precios superiores a la península, las medias son superiores a la península, pero no disponer de carretera y nosotros teniendo una cuota de mercado del 15%, lo que nos encontramos es que salir al mar con la misma mentalidad que tiene el pescador peninsular es un absurdo. Para recoger todo lo que capturamos para solo poder inyectar al mercado local un 15% y el resto tenerlo que sacar fuera es un absurdo porque nuestros precios medios son superiores (y además tendríamos que incrementar el precio del transporte.

 Con esto quiero decir que el pescador insular de toda la vida se ha dedicado a capturar para el mercado local, con lo cual suministra al mercado local lo que el mercado local absorbe, eso quiere decir que cada día sacamos poco porque somos pocos pescadores y además solo suministramos al mercado local  y al ser pocos sacamos poco lo cual quiere decir que nuestro recurso está en muy buen estado.

-Hemos observado que hay embarcaciones que lanzan atunes muertos al mar causando un grave problema a la flota de arrastre.¿Qué solución le da este problema?

-Más inspección, el problema es el siguiente, tenemos una flota industrial que pesca durante 40 días al año los atunes rojos del Mediterráneo y además las pescan dentro de nuestras aguas, el mar Balear, tienen una cuota y para optimizar esa cuota necesitan unos determinados peces, unas determinadas medidas y pesos de los atunes, y además, los necesitan vivos. 

Cuando hay la captura que los pescan, que los traspasan de la red de pesca a las jaulas, desaparecen los peces que no son interesantes, y al desaparecer, acaban en el fondo del mar, creando un campo de minas, no de minas, sino de atunes podridos para nuestra flota de arrastre, que en bastantes ocasiones, después de todo un día de pesca,  cuando tiran las redes a bordo se encuentran que en la corona, en la parte final del arte de arrastre, está aparte de las capturas del día todos esos pescados en descomposición lo cual han estado trabajando todo un día sin poder sacarle un rendimiento económico porque todo esto va al final al mar porque sanitariamente no se puede vender.

-¿A qué se debe la gran falta de relevo generacional en el sector pesquero? 

-Es una pregunta muy profunda. Hemos de tener en cuenta que podríamos decir que en la actualidad, la sociedad nuestra tiene una falta de valores o entiendo que hay una falta de valores referente al tema del esfuerzo, del sacrificio, de convivir con la naturaleza, de esforzarse, de no estar muy bien vistos los oficios que van ligados al esfuerzo físico y esto ya de por sí no hace atractivo nuestro sector. 

Ahora, más que ver esto yo, que he vivido toda la vida del mar, lo que sería partidario es que la gente empezase a ver el sector como una manera de producir alimento o de llevar alimento de muy buena calidad a nuestra sociedad y de una vida sana en contacto con la naturaleza.  Es difícil de solucionar, pero algo tendremos que hacer porque si no al final nos quedaremos sin pescadores y si no hay pescadores, no hay pesca, y si no hay pesca, no hay producto derivado de la pesca.

-¿Qué les diría a las voces procedentes de diversas ONGs, medioambientalistas, lobbies, etcétera, que les culpan a ustedes del deterioro del medio marino? 

-Yo lo que les diría  es que no nos metan dentro del mismo saco de la flota industrial. Cuando las grandes ONGs medioambientalistas sacan, según qué reportajes, en contra de la pesca industrial, que yo no es que sea partidario de la pesca industrial porque nuestra flota no es industrial, lo que les diría es que supieran diferencial entre lo que es la flota, la gran flota industrial de algunas multinacionales y que pescan en según qué caladeros de la flota local.  No nos pueden meter dentro del mismo saco porque no somos lo mismo.

Nuestra flota es local, es del litoral, salimos cada día, somos totalmente diferentes.  Que entiendo que se quiera meter con la flota industrial, sí, seguramente tienen motivos y razones, pero hay que diferenciar muy mucho lo que es la flota local con la flota industrial. 

-Es un sector, el sector pesquero, que depende directamente de Bruselas. ¿Cómo ven la excesiva dependencia de ustedes hacia Bruselas? 

-Pues tenemos un problema porque Bruselas, que está tan lejos geográficamente, pero que cuando tú subes a una embarcación de pesca, todo es Bruselas y parece que no le damos importancia.  Esloras, GTs, horarios, vedas, tallas, titulaciones, todo es Bruselas. como si fuera una cosa que no va con nosotros y realmente sí que va con nosotros porque el tener desde Bruselas plenas competencias en pesca, todo lo que se regula allí es de obligado cumplimiento en nuestros puertos.

Al no conocer las diferentes flotas con las diferentes casuísticas hace que más de una ocasión apliquen normas que para que las flotas industriales del Atlántico pueden parecer razonables,  cuando se aplica una flota local de pesca sostenible de pequeña escala, pues no hay manera de encajarlas. Lo que le diría al comisario es que bajase a los puertos nuestros y se daría cuenta de que nuestra flota no es una flota industrial, totalmente diferente a la flota del Atlántico. 

-El pasado 1 de diciembre llevaron a cabo protestas como consecuencia de las negociaciones que se llevaban a cabo precisamente en Bruselas como de cara a las limitaciones, restricciones de capturas del 2025.¿Cree que estas protestas han tenido efecto?

-Teníamos que demostrar que no estábamos conformes. A veces nos toca jugar este papel.  Modificar la política del comisario es muy complicado y no se modifica con unas protestas o unas reclamaciones, pero lo teníamos que hacer para que el comisario supiera de que no estamos conformes.

Tenemos la esperanza de que con el cambio de comisario esto vaya cambiando. Hace muy poco tiempo el comisario asumió, creo que fue el día 2 de diciembre, el cargo.  Parece ser que hay, sabe mal decir, brotes verdes, pero es demasiado pronto. Confiamos de que no siga la línea del anterior, porque si no la cosa acabará teniendo muchos peces en el mar y ningún pescador en los puertos. 

- Por último, ¿nos puede hablar de los retos del futuro que tiene por delante el sector pesquero?
 

-Mantener al sector es la parte más importante.  Que la norma que salga de Bruselas sea justa y adaptada a las diferentes flotas que tenemos, que no sea tan uniforme.


Y esto para Baleares sería lo que nos podría salvar, porque nuestros recursos están en muy buenas condiciones básicamente lo que necesitamos dentro de unas reglas o una legislación normal es que nos dejen trabajar.  Porque nuestros recursos están en muy buenas condiciones.

Domingo Bonnín: "Bruselas debería comprender la realidad de la pesca balear"