miércoles. 17.08.2022

Cooperativas Agro-alimentarias Islas Baleares manifiesta su descontento con el nuevo Plan Hidrológico que se ha elaborado por la Consellería de Medio Ambiente.


En el transcurso de sesión del Consejo Balear del agua, la organización Cooperativas Agro-alimentarias Islas Baleares expresó su malestar porque el Plan Hidrológico de los Islas Baleares (PHIB) elaborado no haya tenido en cuenta la importancia del sector agrario como sector estratégico que es y tendría que continuar estando en Islas Baleares.


Es una reivindicación histórica del sector primario de los Islas Baleares mejorar la dotación hídrica de la producción agraria, controlando mejor su uso y aumentando la eficiencia. Por eso, plantear un Plan Hidrológico que no permita hacer frente a los retos que tiene el sector, en un contexto de cambio climático, supone poner en jaque la sostenibilidad económica del sector.

Desde Cooperativas Agro-alimentarias Islas Baleares se pide "que se prioricen las inversiones y acciones que permitan que la agricultura y la ganadería pueda disfrutar de agua suficiente y de calidad para sus cultivos. Además, nos encontramos con una administración hidráulica que no pone medidas para reducir las fugas de agua en las redes urbanas, hecho que limita después el agua disponible para el sector, dada la baja eficiencia de algunas infraestructuras hídricas".
 

“Que la resolución de permisos de perforación y extracción de aguas solicitados por explotaciones prioritarias tarde más de dos años a llevarse a cabo impide el crecimiento de las explotaciones y su viabilidad económica” recalca la directora gerente de Cooperativas Agro-alimentarias Islas Baleares, María Francisca Parets.
 

La Consellería de Medio Ambiente y Territorio no recoge el papel fundamental que juegan las plantaciones y superficies agrícolas como alcantarilla de CO₂. Además, evitan la erosión del suelo y mantienen su estructura, mejorante y aumentando la filtración del agua a las masas subterráneas. Tampoco reconoce las externalidades positivas que aporta para combatir los efectos del aumento de las temperaturas y el cambio climático ni pose en valor que este consumo de agua es necesario para la producción de alimentos de origen local.

En cuanto a los usos y dotaciones que establece el PHIB, Cooperativas Agro-alimentarias Islas Baleares manifiesta su desacuerdo, dado que no se han tenido en cuenta las estadísticas agrarias actualizadas ni las dotaciones de uso adecuadas a la situación de cambio climático que especialmente requerirá que explotaciones de secano tradicional tengan disponibilidad de agua para regadío durante los episodios cada vez más frecuentes de sequía y olas de calor.
 

Según consta en los datos recogidos en el Anexo 3 del PHIB Consumos de agua y asignaciones la superficie regada ha disminuido de 17.548 hectáreas en 1995 a 11.502 hectáreas en 2017. Desde 2008 la demanda hídrica se ha reducido de 65,84 a 51,46 hm³/año debido en parte a la sustitución de los sistemas de riego por otros más eficientes.


 

“Esto demuestra el compromiso del sector primario con la eficiencia en el uso del agua y la mejora de los sistemas de regadío por lo que consideramos importante que el PHIB contemple las políticas públicas necesarias para aumentar la superficie agraria que pueda disponer de agua para el cultivo, aumentar la eficiencia de uso y trabajar en conjunto con las explotaciones para asegurar una buena calidad del agua y el retorno del agua de riego a las masas subterráneas, colaborando también en su mantenimiento.” recalca la directora gerente de Cooperativas Agro-alimentarias Islas Baleares, María Francisca Parets.
 

Además, Cooperativas Agro-alimentarias considera que se tiene que estudiar en profundidad el consumo disperso en suelo rústico para conocer si esta demanda hídrica está asociada a explotaciones profesionales, de ocio, a jardinería o a vivienda de forma que las políticas a desarrollar por el PHIB tengan en cuenta la priorización de usos adecuada y estén en línea con las políticas agrícolas, de mejora de la seguridad y la soberanía alimentaria y de sostenibilidad económica, social y medioambiental que ya se están aplicando a nivel internacional en el sector primario.

Descontento en Cooperativas Agroalimentarias de Baleares con el nuevo Plan Hidrológico
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