sábado. 18.07.2026
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Economiademallorca.com continua con  el ciclo de entrevistas “Historias, empresas, personas”, una serie impulsada junto a BBVA y la Conselleria de Empresa del Govern de les Illes Balears, que busca dar voz a referentes del mundo económico y empresarial con motivo del décimo aniversario del periódico. En esta entrega, conversamos con Francisco Martorell Esteban, presidente de ASIMA, una asociación pionera que gestiona los polígonos de Son Castelló y Can Valero, motor económico de Mallorca. Martorell repasa su trayectoria, los logros de la entidad, la importancia de la colaboración público-privada y los retos que afronta el tejido empresarial balear ante un futuro marcado por la sostenibilidad, la innovación y la falta de mano de obra cualificada.

– En el marco del décimo aniversario de Economía de Mallorca, ¿cómo valora el papel de este medio en la visibilidad y apoyo al tejido empresarial de la isla?
-En primer lugar, felicidades a Tomeu Garcies y Mar Nicolau por estos diez años, y a todo vuestro equipo por este proyecto digital centrado en dar visibilidad y apoyo al tejido empresarial, como me preguntas. Agradezco el trabajo que realizáis, desempeñando un papel clave al dar visibilidad a la actualidad empresarial y apoyar al tejido productivo de las islas, actuando como puente entre la información rigurosa y las necesidades del sector.

– ¿Qué importancia tiene para ASIMA contar con un medio como Economía de Mallorca que refleje las inquietudes y avances del sector empresarial?
- Para nuestra asociación, contar con un medio digital centrado en la economía y en el mundo empresarial supone tener un espacio donde se reflejan de manera clara las inquietudes, avances y retos del mundo empresarial. Nos permite estar al día de las noticias y tendencias de la actualidad económica y empresarial, con objetividad y rigor.

– ¿Cómo recuerda sus primeros pasos en el mundo empresarial y qué le motivó a involucrarse en ASIMA?
-Mis primeros pasos fueron en el año 1988, cuando entré en ASIMA y formé parte de la Comisión de Festejos del 25 aniversario. Durante quince años estuve de vicepresidente y, en el año 2015, asumí la presidencia. Me motivó poner en valor al empresario y, desde los veinticuatro años, he estado en asociaciones empresariales: veinte años en Asinem, en CAEB desde que se fundó y en la Cámara de Comercio llevo muchos años representando distintos colectivos. Mis empresas están en ASIMA por la labor que siempre ha hecho la asociación y por lo que haya podido aportar a lo largo de todos estos años.

– ¿Qué valores considera fundamentales para liderar una asociación empresarial como ASIMA?

-Creo que los valores fundamentales son la integridad, para actuar siempre con transparencia; el compromiso, para representar y apoyar a los asociados; la colaboración, fomentando el trabajo conjunto y el intercambio de ideas; la visión estratégica, para adaptarnos e innovar; y la empatía, entendiendo y respondiendo a las necesidades de todos los miembros.

Y para ASIMA, el valor fundamental es el lado humano de las empresas, de cada una de las personas que trabajan en una empresa. Por eso creamos la Fundación ASIMA, para contribuir al desarrollo social de las empresas asociadas y trabajar en programas de innovación y de cambio, así como en la transformación de las empresas y las personas, construyendo una sociedad más participativa y solidaria.

"Para ASIMA, el valor fundamental es el lado humano de las empresas"

– En su opinión, ¿cuál ha sido el mayor logro de ASIMA durante su presidencia?
-Hemos ido teniendo varios logros, siendo reivindicativos y persistentes. Entre ellos, la construcción de la rotonda en Can Valero para evitar accidentes y mejorar la fluidez en la circulación. Ser los primeros polígonos de Baleares en obtener la Marca Q “Polígono Empresarial de Calidad”, impulsada y concedida por la Coordinadora Española de Polígonos Empresariales (CEPE) y certificada por AENOR.

Otro logro es la separación de aguas pluviales y fecales. Con ello se consigue que las aguas lleguen limpias al mar y solo vayan a la depuradora las aguas sucias. Aprovechando esta obra, se han cambiado las tuberías de agua potable que, después de sesenta años, tenían fugas. Con ello se optimiza al máximo el recurso del agua.

El asfaltado de las calles del polígono Son Castelló es otro logro. Por otro lado, a través de la Fundación ASIMA, fuimos un referente a nivel nacional con la creación, en 2004, de la Escoleta ASIMA, el primer centro de educación infantil (0 a 3 años) laboral de España ubicado en un polígono industrial. Uno de los pilares fundamentales de la política social de la Fundación ASIMA es la apuesta por la conciliación familiar y laboral.

También la creación de la Escuela de Formación Hotecma, junto con la Federación Hotelera de Mallorca y el Grupo Biolínea. Es un proyecto de formación destinado a mejorar y profundizar en la labor diaria de los técnicos de mantenimiento del sector hotelero.

Y destaco la puesta en marcha de los Huertos Sociales ASIMA, dirigidos a trabajadores de empresas asociadas, con el fin de fomentar la práctica de la agricultura ecológica basada en criterios de sostenibilidad y contribuir a la mejora del paisaje urbano industrial, así como implicar a entidades sociales y favorecer las relaciones entre trabajadores y empresarios de los polígonos de Son Castelló y Can Valero.

– A lo largo de su carrera, ¿qué lecciones personales ha aprendido que podrían inspirar a nuevos emprendedores?
-Mucha dedicación, es decir, muchas horas de trabajo. Constancia, perseverancia e ilusión. Encontrarte con baches, caerte y volverte a levantar. He aprendido, y esto me ha reforzado como empresario. Todo esto son experiencias propias que quiero poner en valor, como empresario, y que recomiendo. Los empresarios todos los días emprendemos nuevas ideas, enfoques, trabajos…

– Son Castelló y Can Valero son considerados pioneros en la iniciativa privada de polígonos industriales en España. ¿Cómo han evolucionado estos espacios en los últimos 60 años?
-ASIMA fue la inspiración de todos los polígonos privados que, posteriormente, se desarrollarían en la Península. ASIMA fue un ejemplo, como has dicho, de iniciativa privada que comenzó caminando sola y luego acompañada, siempre con miras al futuro.

Los que construyeron y fundaron estos polígonos en 1964 montaron una asociación que era autosuficiente económicamente. Pero desde siempre hemos practicado la colaboración público-privada con las administraciones para cuidar ambos polígonos, que son motores de la economía de las islas. Destaco la sustitución de la iluminación por luminaria LED, que contribuyó a un ahorro energético y a mejorar la calidad de la iluminación. En estos sesenta y un años, como referentes a nivel nacional, hemos evolucionado hasta convertirnos en una gran superficie empresarial.

– ¿Qué desafíos han enfrentado y cómo ha respondido ASIMA para garantizar su competitividad y sostenibilidad?
- Nos hemos enfrentado a varios desafíos, como la crisis financiera de 2008, que afectó a la economía balear y a nuestro tejido empresarial.
Hemos pasado momentos difíciles y conmovedores, como la fortísima tormenta y el “cap de fibló” que dejó un rastro de destrucción desde el centro de la ciudad hasta Can Valero. Regresábamos de un congreso sobre polígonos empresariales en Granada y, cuando nuestros asociados nos empezaron a llamar, tan pronto como el avión aterrizó en Son Sant Joan, nos dirigimos directamente a mostrar nuestra solidaridad a los afectados y a ponernos a su disposición. Habilitamos un punto de información y asesoramiento para ayudarlos.

Con la pandemia estuvimos desde el primer momento al lado de nuestros asociados, entregando en persona mascarillas a las empresas, reabriendo los primeros las puertas de la Escoleta ASIMA, y en diciembre hicimos una campaña de test de antígenos durante dos días, dirigida a los empresarios y trabajadores de las empresas asociadas a ASIMA.

Atendemos las necesidades que nos transmiten los asociados ante los desafíos a los que nos enfrentamos. En la actualidad, el problema es conseguir mano de obra especializada y, desde ASIMA, defendemos y representamos los intereses de los empresarios frente a las administraciones e instituciones públicas, buscando siempre la mejora de su entorno.

ASIMA siempre ha ofrecido su apoyo a aquellos empresarios que lo soliciten. En el mundo del asociacionismo y, en concreto, en el empresarial, era y es necesario sumar esfuerzos y voluntades en defensa y representación de sus intereses frente a los poderes públicos y la sociedad.

"Hay mejorar el transporte público que conecta Palma con los polígonos Son Castelló y Can Valero"

– En términos de infraestructuras, ¿qué mejoras considera prioritarias para estos polígonos en el futuro cercano?
- Prioritariamente, mejorar los servicios de transporte público que conectan la ciudad de Palma con los polígonos Son Castelló y Can Valero. Es una reivindicación de ASIMA ante las instituciones competentes desde hace muchos años. Otra de las prioridades es atender el problema del aparcamiento. Le hemos ofrecido al Ayuntamiento de Palma una zona para que la pueda usar como parking disuasorio a la entrada de la ciudad.

En concreto, en el polígono de Can Valero nuestros asociados nos piden más seguridad; para ello hemos solicitado a la Delegación del Gobierno la autorización para instalar cámaras de vigilancia. Se están haciendo mejoras con el plan de mantenimiento integral de las infraestructuras, que ha permitido mejorar la red de agua y el asfaltado, así como implementar diferentes medidas para mejorar la limpieza con la implantación de la recogida puerta a puerta y una apuesta por la seguridad y la movilidad, instalando nuevas estaciones de Bicipalma.

No obstante, queda trabajo por hacer, ya que sigue habiendo muchos “puntos negros” donde vemos acumulación de escombros, coches abandonados, etcétera.
Por último, señalar que, aunque se ha hecho una labor importante por parte del Ayuntamiento de Palma en el asfaltado de las principales calles del polígono Son Castelló, las aceras y alcorques son una de las mejoras pendientes.

Recordar que en ASIMA pusimos en marcha hace tres años una campaña de reparación de alcorques, con el nombre “Apadrina un árbol”, para nuestros asociados. Tras un acuerdo con el Ayuntamiento de Palma, nosotros ponemos la mano de obra retirando las raíces y reponiendo la baldosa, y el consistorio aporta el material necesario para llevar a cabo los trabajos de mantenimiento y recogida de escombros. A fecha de hoy, se han reparado, dentro de esta campaña, más de sesenta alcorques en Son Castelló.

– ¿Cuál es la visión de ASIMA respecto a la diversificación de usos en estos polígonos, manteniendo su esencia industrial?
- En ASIMA vemos la diversificación de usos en los polígonos industriales como una gran oportunidad. No se trata solo de tener naves y fábricas, sino de crear espacios vivos donde convivan la industria, la logística, los servicios, la innovación e incluso zonas que mejoren el día a día de las personas que trabajan allí. Así conseguimos polígonos más atractivos, modernos y útiles para las empresas y para la comunidad.


Como presidente de la asociación, llevo años reivindicando, atendiendo las necesidades de nuestros asociados, que una nave industrial no esté limitada a un uso. Que si hoy es un taller, dentro de unos años pueda ser, por ejemplo, una empresa de iluminación. Es decir, que el uso sea comercial y no solo industrial.

– ¿Qué papel juega la colaboración público-privada en el desarrollo y mantenimiento de estos espacios industriales?
- La colaboración público-privada siempre ha sido clave y primordial para ASIMA. Defendemos ir de la mano con la administración para trabajar juntos en aspectos que nos afectan a todos: empresarios, trabajadores y viandantes.

Sin duda, la colaboración público-privada es fundamental porque combina la inversión y gestión del sector privado con el apoyo institucional del sector público, lo que permite desarrollar y mantener espacios industriales modernos, competitivos y sostenibles que impulsan la actividad económica y el empleo.

– ¿Qué retos considera que enfrenta la economía de Mallorca en la próxima década y cómo pueden las empresas adaptarse a ellos?
-La rentabilidad de las empresas. El cliente no es el mismo, han cambiado las exigencias y hay que adaptarse a nuevas formas y a los problemas del entorno, como por ejemplo la falta de personal cualificado o la adaptación a las nuevas tecnologías, que cada día cambian.

– ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a los empresarios y emprendedores de Baleares en este aniversario de Economía de Mallorca?
-Poner mucha ilusión, entusiasmo, horas de dedicación y, sobre todo, no fallecer en el intento (sonríe).

Martorell: "No se trata solo de tener naves y fábricas, sino de crear espacios vivos...