La irrupción de la inteligencia artificial, la necesidad de una ética empresarial sólida y el papel del humanismo en la era digital fueron los ejes centrales de la XXIX Jornada de Empresarios y Directivos, celebrada este sábado en el Colegio Aixa-Llaüt, bajo la organización del Club Universitario Ariany.
El encuentro, que se consolida como una de las citas de referencia en el calendario económico y formativo de Baleares, reunió a empresarios, directivos, académicos y representantes institucionales en un espacio de análisis sobre los nuevos retos que afronta la empresa ante la transformación tecnológica y los cambios globales.
El organizador de la jornada, Paco Bouthelier, subrayó que “estas jornadas buscan ofrecer a la sociedad balear un foro donde el rigor académico, la visión práctica y la reflexión ética confluyan sobre el papel de la empresa en el desarrollo integral de la persona”.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, inauguró el acto recordando que “no hay inteligencia artificial sin inteligencia artesanal y humana”, y destacó que el Govern “siempre estará al lado de las empresas, los empresarios, los emprendedores y autónomos de Baleares, cuna del turismo del siglo XXI”.
Por su parte, Carlos Beltrán, director del colegio Aixa-Llaüt, puso el acento en la importancia de la ubicación: “Celebrar la jornada en el Parc Bit refleja nuestra voluntad de vincular la reflexión empresarial con la innovación y el progreso tecnológico, pilares del futuro económico de las Islas”.
La jornada contó con intervenciones de expertos internacionales y nacionales. El profesor Marco Tulio Daza, de la Universidad de Guadalajara (México), ofreció una ponencia sobre “La inteligencia artificial para empresarios y directivos: cómo entenderla, usarla y gobernarla bien”, en la que insistió en que “la IA debe analizarse también desde su impacto ético y humano”.
A continuación, Miguel Ángel Aliño, profesor del IESE, abordó la complejidad de la toma de decisiones en un entorno global incierto y advirtió que “toda decisión empresarial tiene efectos colaterales; el reto está en decidir sin generar nuevos conflictos”.
La tercera intervención, a cargo del filósofo Jaime Nubiola, profesor emérito de la Universidad de Navarra, invitó a los asistentes a mantener una “vitalidad intelectual constante” y a entender la formación continua como una herramienta de liderazgo: “Más libros, más libres”, repitió como lema.
En la clausura, el vicepresidente del Govern, Antoni Costa, remarcó que “la simplificación y racionalización administrativa es uno de los ejes de nuestro programa de Gobierno” y defendió una administración “que no ponga palos en las ruedas, sino que facilite el emprendimiento”.
En su intervención final, Bouthelier recordó las palabras del Papa León XIV sobre los retos éticos de la inteligencia artificial: “La IA no debe sustituir a la inteligencia humana, sino complementarla y servir al bien común”.
Una conclusión compartida: la tecnología sin ética no tiene futuro
El espíritu de la jornada dejó clara una conclusión transversal: la empresa del futuro será tecnológica, pero también profundamente humana. Los ponentes coincidieron en que la inteligencia artificial, lejos de reemplazar al empresario o al directivo, debe convertirse en una herramienta que refuerce la capacidad de análisis, la responsabilidad social y la búsqueda del bien común.
Baleares, con su tejido empresarial dinámico y su apuesta por la innovación, se posiciona así como un laboratorio ideal para demostrar que el progreso económico solo es sostenible si mantiene en el centro la dignidad humana y la ética en la toma de decisiones.
