domingo. 19.07.2026

Utilizar inteligencia artificial (IA) para seleccionar personal sin respetar la nueva normativa europea puede salir muy caro. Desde julio de 2024 está en vigor el Reglamento (UE) 2024/1689 —conocido como AI Act— que impone estrictas condiciones legales al uso de IA en procesos de contratación en toda la Unión Europea, incluida España.

El reglamento clasifica como “de alto riesgo” todos los sistemas de IA aplicados a la selección de personal, ya que pueden afectar directamente al acceso al empleo y a los derechos fundamentales de los candidatos. Las empresas, tanto grandes como pymes, que no cumplan con los requisitos pueden enfrentarse a multas de hasta 40 millones de euros o el 7% de su facturación global.

Entre las principales exigencias del AI Act se incluye la obligación de garantizar la transparencia en los algoritmos utilizados, lo que implica que los candidatos deben poder entender cómo y por qué se toman ciertas decisiones automatizadas. Además, es imprescindible contar con una supervisión humana activa en todas las fases del proceso para evitar decisiones automáticas sin control.

También se exige la realización de evaluaciones de impacto que permitan identificar y mitigar riesgos antes de implementar sistemas de IA, así como asegurar la trazabilidad completa de cada paso del proceso de selección, desde el análisis de currículums hasta la decisión final.

“El uso de inteligencia artificial en la selección de personal es una gran oportunidad para modernizar los procesos de contratación. No obstante, también es un arma de doble filo si no se gestiona correctamente”, advierte Marcelo Dos Reis, CEO de Grupo SPEC, empresa especializada en control horario y de accesos.

Una regulación pionera en ética digital

El objetivo del AI Act es doble: fomentar un uso ético y seguro de la IA y evitar cualquier tipo de discriminación automatizada. Este marco legal se alinea con otras normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y el Convenio Marco sobre IA y Derechos del Consejo de Europa, ambos vigentes desde 2024.

Según Dos Reis, cumplir con esta legislación va más allá de lo legal: requiere una transformación profunda en los departamentos de recursos humanos. “La transparencia, la trazabilidad y la intervención humana ya no son opcionales; son condiciones obligatorias para garantizar una IA centrada en las personas”, añade.

España ante el reto

Aunque España cuenta con una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y un ecosistema tecnológico en expansión, muchas pymes todavía no están preparadas para adaptar sus procesos al nuevo marco normativo. La falta de recursos técnicos y conocimientos legales puede suponer un freno.

En este contexto, contar con partners tecnológicos especializados se presenta como una vía clave para implementar IA de forma segura, legal y eficaz en la gestión del talento. Las empresas que apuesten por la innovación deben hacerlo cumpliendo con todas las garantías que exige la ley. De lo contrario, la factura puede ser millonaria.

Seleccionar personal con IA sin cumplir la ley puede costar hasta 40M€