La temporada alta deja una de las mejores fotografías de los últimos años en materia de seguridad laboral en Baleares. Los datos analizados en la Comisión Consultiva Tripartita de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social —presidida por la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer— confirman que la siniestralidad se redujo un 9,6% entre enero y septiembre respecto al año anterior. El Govern considera que esta tendencia, que se mantiene desde la reactivación económica posterior a la pandemia, consolida un cambio estructural en la cultura preventiva del tejido empresarial.
Entre julio y septiembre, los meses de mayor actividad económica y presión sobre el empleo estacional, se registraron más de 1.200 accidentes menos que el año pasado. Este descenso generalizado se repite en casi todas las islas. Mallorca afianza su trayectoria a la baja con una reducción del 8,36%, Menorca desciende un 12,15% e Ibiza protagoniza la caída más intensa, con un 42,19% menos de siniestros laborales.
Formentera es la única excepción, con un leve incremento asociado a la volatilidad de un mercado laboral reducido. Desde 2022, la siniestralidad acumulada en el archipiélago ha descendido un 28%, un ritmo que Inspección de Trabajo e IBASSAL atribuyen a políticas preventivas más exigentes y a una mayor implicación de las empresas.
Los datos por sectores muestran una mejora transversal que afecta tanto a actividades con alta rotación como a entornos productivos más estables. La construcción reduce accidentes un 5,95%, la agricultura un 8,20% y la industria un 9,85%. El sector servicios, que concentra la mayor parte del empleo balear, registra un descenso del 9,97%, mientras que la hostelería, motor económico de la temporada turística, mejora sus cifras con una caída del 11,46%. En cambio, el número de accidentes mortales se mantiene en seis, la misma cifra que el año anterior, con tres de ellos registrados en desplazamientos in itinere.
El año ha estado marcado también por el despliegue del Primer Plan de Choque contra el Fraude Laboral, una estrategia que ha permitido transformar en indefinido un total de 158 contratos temporales y 1.096 fijos discontinuos. A ello se suma la campaña ordinaria de Inspección de Trabajo, donde se han revisado 1.852 contratos y se ha exigido la conversión a indefinido de otros 1.311, reforzando el control sobre el abuso de la temporalidad. Paralelamente, las actuaciones vinculadas a episodios de altas temperaturas se han intensificado, con 4.036 inspecciones frente a las 3.627 del año anterior, en un contexto climático cada vez más exigente para las plantillas.
El IBASSAL también ha incrementado notablemente su actividad este año. Las campañas sectoriales han permitido efectuar 696 visitas en construcción, revisar 289 empresas en materia de amianto y activar 156 controles específicos por ola de calor. En total, el organismo ha realizado 1.569 visitas a 3.050 empresas, alcanzando directamente a 23.586 trabajadores. Estas actuaciones, que combinan control, asesoramiento y vigilancia, refuerzan la apuesta institucional por reducir riesgos y consolidar una cultura preventiva más sólida en el conjunto del archipiélago.
