El Govern ha ampliado el plazo para solicitar las ayudas para la rehabilitación energética de viviendas durante seis meses más, hasta junio de 2025. El gran número de peticiones ha permitido que los ciudadanos interesados tengan medio año más para poder gestionar esta ayuda que cubre hasta el 80% de la reforma de fincas y viviendas, y que incluye actuaciones en fachada y cubiertas, la instalación de placas solares o aerotermia y la sustitución de ventanas, además de la reparación de patologías estructurales, entre otros.
Estas actuaciones solares permiten un ahorro de hasta el 30% de media en la factura energética de una comunidad de vecinos. “Con la rehabilitación de fachadas o la sustitución de ventanas, no sólo ahorramos dinero en la factura, también logramos viviendas más confortables”, explica el CEO de Tramiteco, José Cámara.
El aislamiento térmico, añade Cámara, “reduce la pérdida de calor o frío en una vivienda y además reduce la humedad y la condensación, lo que se traduce en ahorro económico a medio plazo”. Además, la rehabilitación de una fachada, explica, “ayuda a mantener una temperatura más constante en el interior del edificio o vivienda, de modo que se convierte en una reforma clave para mantener la integridad de la estructura y la prevención de moho y hongos”. Es por eso que la rehabilitación energética no sólo permite un ahorro en la factura, también alarga la vida útil de una vivienda.
Con esa nueva ampliación del plazo, los interesados tienen hasta el 30 de junio de 2025 para la presentación de las solicitudes. Hay que recordar que esta subvención puede suponer la financiación de hasta el 80 % de los gastos en el caso del programa destinado a los edificios, del 40 % de la inversión en el caso de las viviendas, y también que se trata de ayudas que cuentan con ventajas fiscales como la exención del IBI o la reducción de las tasas y tributos para solicitar la licencia de obra.
Deducciones fiscales, también ampliadas: hasta diciembre de 2026
La ampliación del plazo para solicitar la ayuda no es la única ventaja para los ciudadanos porque las deducciones en el IRPF para este tipo de obras de mejora energética también se extienden, en este caso hasta diciembre de 2026. Estas deducciones se aplican sobre las cantidades invertidas en obras de rehabilitación que contribuyan a alcanzar determinadas mejoras de la eficiencia energética de la vivienda habitual y en los edificios residenciales y que estén acreditadas a través de certificado de eficiencia energética. Y se pueden resumir en tres:
Deducción del 20% por actuaciones que reduzcan un 7% la demanda de calefacción y refrigeración en vivienda habitual.
Deducción del 40% por actuaciones que reduzcan un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o mejoren la calificación energética alcanzando las letras «A» o «B» en vivienda habitual.
Y deducción del 60% por actuaciones que reduzcan un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o mejoren la calificación alcanzando las letras «A» o «B» en edificios residenciales.
Para facilitar a los interesados la petición y gestión de las ayudas, además de la búsqueda de una constructora que ejecute la obra y garantizar el posterior cobro de lo solicitado, existen empresas como Tramiteco, expertas en llevar a cabo este proceso gracias a un sistema “llave en mano” que permite a los solicitantes la tranquilidad de que van a estar acompañados y asesorados durante todas las fases, desde la solicitud de la ayuda hasta la realización de la obra y el cobro de la subvención.
