La comunicación ya no es un complemento en la estrategia empresarial, sino un factor determinante de crecimiento. Ese fue el mensaje central que trasladó este jueves Fernando Miralles, campeón de España de Oratoria y uno de los referentes internacionales en comunicación empresarial en habla hispana, durante el quinto encuentro del RCD Mallorca Business Club, celebrado ante cerca de un centenar de empresarios y directivos baleares.
En un entorno cada vez más competitivo, Miralles fue contundente: “Las personas conectan con personas, no con logos”. En su intervención subrayó que la marca personal del empresario forma hoy parte inseparable de la marca corporativa y que saber comunicar se ha convertido en una ventaja estratégica real.
Uno de los errores más frecuentes, según explicó, es que empresarios y directivos hablan de sí mismos en lugar de centrarse en lo que realmente interesa a su audiencia. “Lo importante cuando hablas en público no es tu mensaje, sino cómo le vendes a la audiencia lo importante que ese mensaje es para ellos”, afirmó. Para Miralles, la diferencia entre impactar o pasar desapercibido no radica en el contenido, sino en la capacidad de conectar.
El ponente ofreció además claves concretas y aplicables de inmediato. La primera: entrenar la brevedad. Propuso como ejercicio cotidiano limitar los audios de WhatsApp a un minuto para aprender a sintetizar. “Nadie se queja de que un discurso sea corto si has dicho lo que tenías que decir; la gente sí se queja cuando se alarga innecesariamente”. La segunda: detectar y eliminar muletillas, repeticiones y pausas que debilitan el mensaje y restan autoridad. La tercera: estructurar cualquier intervención en tres ideas claras. Ordenar el discurso —y grabarse para analizarlo después— permite una mejora continua.
El miedo escénico también se entrena
Miralles diferenció entre dos tipos de miedo al hablar en público: el miedo a no dominar el contenido, que se combate estudiando más y anticipando preguntas difíciles; y el miedo a la falta de exposición, cuya única solución es practicar.
En este punto destacó el papel de la tecnología: grabarse con el móvil, analizarse y repetir el ejercicio puede generar avances significativos si se trabaja de forma sistemática.
Comunicación y crecimiento empresarial
El mensaje más rotundo llegó al abordar el impacto directo en los resultados. “Puedes tener un producto excelente y hacerlo todo bien, pero si la gente no lo conoce, no funciona”, señaló. Una comunicación deficiente, añadió, no solo limita la visibilidad, sino que puede generar asociaciones negativas para la marca.
Por ello defendió que las empresas deben cuidar su presencia en medios, alinear su mensaje con sus valores y centrarse en ofrecer exactamente lo que el cliente demanda.
Como cierre, recordó a los asistentes que comunican constantemente: cuando venden, cuando opinan y cuando lideran equipos. “Ellos mismos son la mejor estrategia de marketing de su empresa”.
Con esta sesión, el RCD Mallorca Business Club refuerza su papel como punto de encuentro del tejido empresarial balear, combinando el ámbito deportivo y el empresarial para impulsar el crecimiento profesional y estratégico en las Islas.
