Mallorca quiere convertir uno de sus oficios más tradicionales en una salida profesional de futuro. El Consell de Mallorca y la Conselleria de Educación han firmado un acuerdo para poner en marcha en la finca pública de Raixa la primera formación profesional oficial de 'pedra en sec' de España, una iniciativa con la que pretenden responder a la creciente escasez de profesionales especializados y asegurar el relevo generacional del sector.
Más allá del valor patrimonial de esta técnica, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, la creación de esta FP responde a una necesidad cada vez más evidente en el mercado laboral balear: faltan margers para atender la creciente demanda de restauración de bancales, caminos, paredes y elementos etnológicos repartidos por toda la isla.
Desde el propio Consell reconocen que el sector busca continuamente nuevos trabajadores cualificados y que la profesionalización resulta imprescindible para garantizar tanto la conservación del paisaje como la ejecución de proyectos públicos y privados vinculados al patrimonio.
La nueva formación permitirá obtener un Grado C de Formación Profesional, un reconocimiento oficial que hasta ahora no existía en España para esta especialidad.
Los estudios tendrán una duración de 600 horas y combinarán formación teórica y práctica en las instalaciones de Raixa, donde los alumnos podrán trabajar sobre construcciones reales utilizando las técnicas tradicionales de colocación de piedra sin mortero.
Raixa se convierte en un aula al aire libre
El convenio establece que el Consell pondrá a disposición del IES Politécnico aulas, zonas de prácticas y espacios exteriores de la finca pública de Raixa, mientras que la Conselleria aportará el profesorado, el desarrollo académico y los materiales necesarios para impartir la formación.
El objetivo es que los estudiantes aprendan directamente sobre un entorno patrimonial que reúne muchas de las construcciones características de la Serra de Tramuntana.
La piedra en seco ha recuperado protagonismo durante los últimos años gracias a las inversiones públicas destinadas a la conservación del patrimonio rural, la restauración de caminos históricos, la prevención de incendios mediante recuperación de bancales y la rehabilitación de elementos tradicionales.
A ello se suma la demanda del sector privado, especialmente en fincas rústicas, hoteles rurales y proyectos paisajísticos que buscan mantener la identidad arquitectónica de Mallorca.
Con esta iniciativa, Mallorca se convierte en la primera comunidad española en ofrecer una formación profesional reglada específica para este oficio, una reivindicación histórica del Gremi de Margers.
Más allá del componente cultural, el nuevo ciclo nace con una clara vocación económica: formar mano de obra especializada en un sector donde la demanda supera desde hace años a la oferta y donde cada nuevo profesional encuentra con facilidad oportunidades de empleo.
La puesta en marcha de esta FP supone, además, un paso más en la estrategia de convertir los oficios tradicionales en actividades profesionales con reconocimiento oficial y capacidad para generar empleo cualificado ligado a la conservación del patrimonio y del paisaje mallorquín.
