Vueling, aerolínea del grupo IAG, ha presentado su hoja de ruta para la próxima década bajo el nombre de Rumbo 2035, un ambicioso plan que contempla una inversión de 5.000 millones de euros hasta 2030 con el objetivo de consolidar su liderazgo en España y alcanzar los 60 millones de pasajeros anuales en un horizonte de diez años.
Dentro de esta estrategia de crecimiento, Baleares y especialmente Mallorca mantienen un papel clave en la red de la compañía. Vueling ha confirmado la incorporación de un nuevo avión basado en el aeropuerto de Palma de Mallorca durante este invierno, reforzando así su operativa y garantizando la conectividad aérea de las islas los doce meses del año, un aspecto estratégico tanto para los residentes como para el sector turístico.
La aerolínea subraya que su presencia en Baleares es esencial para la cohesión territorial y la movilidad, al tiempo que contribuye al desarrollo económico del archipiélago mediante una oferta estable de vuelos nacionales y europeos fuera de la temporada alta.
Crecimiento sostenido y nueva flota
El plan Rumbo 2035 incluye una profunda transformación de la flota, con la adjudicación inicial de 50 aeronaves Boeing de nueva generación, que permitirán mejorar la eficiencia operativa, reducir el consumo de combustible y recortar hasta un 20% las emisiones de CO₂. Los tres primeros aviones llegarán a partir del último trimestre de 2026.
Según explicó Carolina Martinoli, CEO y presidenta de Vueling, la compañía aspira a “seguir siendo un motor social y económico para los territorios donde opera”, reforzando su red y mejorando la experiencia del cliente a través de la innovación y la digitalización.
Liderazgo en España y conectividad insular
Vueling es actualmente la aerolínea líder en el tráfico doméstico en España, donde uno de cada tres pasajeros vuela con la compañía. Con 11 bases en el país, su red garantiza una conectividad sólida entre la Península, Baleares, Canarias y el resto de Europa.
En el caso de las islas, esta posición resulta especialmente relevante para Mallorca, donde la conectividad aérea es un factor estructural para la economía. El refuerzo de la operativa en Palma se suma a la estrategia de Vueling de mantener una programación estable durante todo el año, más allá de los picos turísticos estivales.
Aunque las cifras detalladas de impacto económico se concentran especialmente en Cataluña y el conjunto de España, la aerolínea estima que su plan permitirá incrementar su contribución al PIB nacional hasta los 17.500 millones de euros en 2035, un 65% más que en la actualidad. Este crecimiento se trasladará también a los territorios donde Vueling mantiene una presencia estructural, como Baleares, a través del empleo, la actividad aeroportuaria y el impulso al turismo.
Con Rumbo 2035, Vueling reafirma así su apuesta por un modelo de crecimiento sostenido, en el que Mallorca y Baleares continúan siendo piezas clave de su estrategia en España y Europa.
