domingo. 19.07.2026

La temporada turística 2026 arranca en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas. Aun así, el segmento del lujo vuelve a posicionarse como el más resiliente dentro del sector. Toni Mir, CEO de Cap Vermell Group, reflexiona sobre los riesgos globales, el cambio en el comportamiento del cliente, el auge de Mallorca como destino seguro y los retos estructurales de la industria, desde la captación de talento hasta la necesidad de una administración más ágil.

-La situación internacional es cada vez más incierta. ¿Hasta qué punto puede afectar al turismo?
-Estamos en un escenario de incertidumbre muy difícil de evaluar. Mi mayor preocupación es el uso de armas no convencionales; es un riesgo real. Si se produjera un conflicto de ese nivel, el impacto sería global. Ya estamos viendo cómo el mundo se contrae. Por ejemplo, por esa zona pasa cerca del 20% del petróleo mundial y el 37% del combustible de aviación. Eso afecta directamente a aerolíneas y turismo, porque al final nuestro sector depende del movimiento.

-¿Es el turismo un sector resiliente ante este contexto?
-No sabemos dónde está el límite. El incremento del coste de la energía, la alimentación o los fertilizantes acabará impactando en la economía familiar. El cliente de 3 estrellas lo sufrirá más que el nuestro. El cliente de lujo, por definición, tiene mayor capacidad económica y podrá seguir viajando. Por eso este segmento ha demostrado siempre más resiliencia.

-¿Están detectando ya cambios en la demanda?
-Sí. Esta Semana Santa ha sido mejor de lo esperado. Es posible que durante la temporada veamos un crecimiento orgánico en destinos seguros. Y Mallorca lo es. Parte del cliente que viajaba a Oriente Medio puede redirigirse hacia aquí. Mallorca se está consolidando como un refugio.

-¿Está preparada la isla para ese cliente?
-Cada vez más. Se está entendiendo que hay que competir en valor y no en precio. Hay ejemplos claros como Playa de Palma, que ha evolucionado de un destino de 3 estrellas a uno orientado a las 5 estrellas. Es una transformación de años que sigue en marcha.

-Ustedes fueron pioneros en el turismo de lujo en la isla. ¿Cómo ha evolucionado este segmento? ¿Hay margen de crecimiento?
-Sí lo hay. Cuanto más producto de lujo tenga Mallorca, más posicionamiento internacional tendrá. La llegada de grandes marcas internacionales como Mandarín Oriental o Four Seasons nos ayuda a situarnos en el mapa. El cliente internacional busca producto, y eso hace crecer el destino.

-¿Ha cambiado el comportamiento del cliente en los últimos años?
-Totalmente. La pandemia marcó un punto de inflexión. Antes, las reservas se hacían con mucha antelación; hoy el cliente decide prácticamente en el último momento. Mira el tiempo, encuentra disponibilidad y viaja. Esto dificulta la planificación, pero es la nueva realidad.

“El cliente hoy decide en el último momento: mira el tiempo y viaja; eso lo ha cambiado todo"

-También han sido pioneros en integrar la gastronomía en la experiencia hotelera.
-Sí. Antes en Mallorca no era habitual ir a un hotel a comer. Nosotros ayudamos a romper esa barrera. Hoy es tendencia. Queremos ser un destino gastronómico y aspiramos a la excelencia. Tenemos un restaurante con dos estrellas Michelin y queremos seguir creciendo en ese camino. Por ello también hemos apostado por renovar los otros dos restaurantes del complejo como son Bravo y Villa Sofia a los que hemos dado completamente la vuelta buscando la excelencia y una oferta diferenciada.

-Uno de los grandes retos del sector es el talento. ¿Cómo lo afrontan?
-Apostamos por el salario emocional: ofrecer carrera profesional, promoción interna y formación. Invertimos mucho en formación porque creemos que el conocimiento queda en la casa, aunque las personas cambien. Además, compartir conocimiento es clave para mejorar como sector.

-¿Qué papel debe jugar la administración con respecto a la empresa?
-Le pido velocidad. El empresario va mucho más rápido que la administración. No puede ser que montar un negocio lleve años. Hay que facilitar el emprendimiento y poner en valor al emprendedor, incluso cuando fracasa. El fracaso forma parte del éxito.

-Para terminar, ¿qué futuro le ve a Mallorca?
-Puede ser uno de los principales destinos de turismo de lujo del mundo. Tenemos localización, infraestructuras y una oferta cada vez más orientada a la excelencia. No tenemos nada que envidiar a otros destinos como Mónaco. Pero debemos creer en este modelo y seguir avanzando en esa dirección.

Toni Mir: "Mallorca puede ser el número uno mundial en turismo de lujo”