El proyecto de renaturalización marina impulsado por Alcudiamar, en colaboración con la compañía tecnológica española Ocean Ecostructures, está ofreciendo resultados sobresalientes apenas diez meses después de su puesta en marcha. Las primeras conclusiones científicas confirman una clara mejora de la biodiversidad, la biomasa marina y la calidad ambiental del puerto de Alcúdia.
En abril de 2025 se instalaron diez microarrecifes biomiméticos Life Boosting Units® (LBUs), una tecnología diseñada para acelerar la recuperación ecológica de infraestructuras portuarias. La primera monitorización revela un incremento del 56% en el número de especies presentes en el puerto, alcanzando un total de 38 especies autóctonas. Entre ellas destacan cinco especies de peces, tanto juveniles como adultos, con interés comercial, que han encontrado en estas estructuras un nuevo hábitat.
Los datos también reflejan una comunidad marina más equilibrada y saludable, con una mayor diversidad de grupos funcionales asociados a los microarrecifes. En términos de biomasa, las LBUs han generado 82 kilos de vida marina, lo que supone un 20% más que en las zonas del puerto donde no se ha intervenido.
Otro de los indicadores clave del proyecto es la capacidad de fijación de CO₂. Los organismos que colonizan las unidades de renaturalización han capturado el equivalente a 35 kilos de dióxido de carbono, un 19% más que en áreas sin actuación, contribuyendo así a la mitigación del impacto ambiental.
Estos resultados consolidan a Alcudiamar como un espacio de referencia en la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza para infraestructuras portuarias. El proyecto, desarrollado junto a Ocean Ecostructures, demuestra que la integración de microarrecifes biomiméticos y tecnologías como el Bio Boosting System® permite crear ecosistemas marinos complejos y resilientes en un corto periodo de tiempo, avanzando hacia un modelo portuario más sostenible y alineado con los retos ambientales actuales.
