En el marco del evento “Empresas en expansión: competir en nuevos mercados”, Pedro José Payeras, gerente de Fusteria Campanet, explicó que la experiencia de la empresa en proyectos internacionales no ha sido algo planificado de forma rígida, sino que ha surgido a partir de oportunidades reales con clientes. En su caso, la expansión no responde a una estrategia de “abrir mercados lejanos”, sino a la continuidad natural del trabajo cuando aparecen encargos fuera del entorno habitual.
Además señaló que trabajar en mercados como Estados Unidos o distintos países de Europa implica sobre todo retos prácticos: la estructura de los proyectos, la logística, la coordinación de montajes y, especialmente, las diferencias normativas y de fronteras. En el caso de Estados Unidos, apunta que es un mercado más restrictivo en cuanto a certificaciones y requisitos de materiales, lo que obliga a adaptar procesos y documentación desde el origen del proyecto.
También destacó que la logística suele resolverse mediante subcontratación o alianzas locales, pero que cada destino tiene sus particularidades. En Europa, aunque la circulación es más sencilla dentro del marco comunitario, la diversidad de normativas entre países sigue generando complejidad.
Aun así, consideró que estos desafíos suelen resolverse con el apoyo de agentes especializados en aduanas y colaboradores locales que facilitan el proceso de entrada y ejecución de los proyectos, especialmente cuando ya existe experiencia previa o contactos establecidos.

