lunes. 29.06.2026

La vicepresidenta de Grupo Garden, Magda Ramis, repasa en el podcast de Economía de Mallorca y Moasis Business Content Club la historia familiar detrás de la cadena hotelera, su salto desde la docencia a la empresa y los retos de liderar una compañía familiar con tres generaciones implicadas

Magda Ramis no tenía previsto dedicar su vida al sector hotelero. Durante 25 años ejerció como maestra y directora escolar, completamente alejada de la gestión empresarial. Sin embargo, la evolución de la empresa familiar, la crisis económica de 2009 y la necesidad de preparar el relevo generacional acabaron llevándola a incorporarse a Grupo Garden, donde hoy ocupa la vicepresidencia.

Ramis hace un recorrido por la historia del grupo fundado por su padre, reflexiona sobre las dificultades de gestionar una empresa familiar y reivindica el papel del empresario en la sociedad actual.

Los orígenes de Grupo Garden

La historia empresarial de la familia Ramis comienza mucho antes de los hoteles. Según explica Magda Ramis, su padre empezó a trabajar con apenas 15 años en una tienda de ropa de Inca, mientras compaginaba distintos trabajos para prosperar económicamente.

“Mi padre es un empresario nato, una persona muy trabajadora y muy ambiciosa, pero también muy humilde”, asegura. Tras iniciarse en el sector de la construcción y la promoción inmobiliaria junto a otros socios, el grupo comenzó levantando hoteles para cadenas como Iberostar antes de construir su primer establecimiento propio: el Alcúdia Garden, inaugurado a mediados de los años 80.

A finales de los 90, los socios originales separaron sus caminos y nació definitivamente Garden Hotels como marca independiente.

“Mi padre siempre nos enseñó a reutilizar, cuidar el entorno y ayudar a la gente cercana”

De maestra a vicepresidenta

Pese a crecer rodeada del negocio familiar, Ramis nunca imaginó que acabaría incorporándose a la empresa. Tras iniciar estudios relacionados con el ámbito empresarial, descubrió que su verdadera vocación era la enseñanza.

“Encontré mi sitio en la educación. Fui maestra durante 25 años y era feliz”, recuerda.

Durante décadas permaneció desvinculada de la gestión empresarial, mientras su padre, su marido y otros familiares lideraban el crecimiento del grupo. Sin embargo, varios acontecimientos marcaron un punto de inflexión.

La crisis económica de 2009 golpeó duramente a la compañía y coincidió con un momento especialmente doloroso para la familia: la muerte de su hermano. “Aquella crisis nos cogió de lleno y, además, tuvimos una desgracia familiar muy importante”, explica.

Con el paso de los años y ante la incorporación de la tercera generación a la empresa, Ramis sintió la responsabilidad de ayudar a ordenar la transición familiar y profesionalizar el relevo generacional.

El cambio no fue sencillo. “Salir de mi zona de confort fue brutal. Pasé de una escuela y una vida completamente organizada a un sector totalmente distinto”, reconoce.

El reto de gestionar una empresa familiar

Uno de los aspectos centrales de la conversación gira en torno a la complejidad de gestionar una empresa familiar en la que conviven varias generaciones y donde las relaciones personales y profesionales se mezclan constantemente.

“No es fácil separar la familia del trabajo”, admite. Actualmente, Grupo Garden trabaja con asesores especializados en protocolos familiares y transición generacional para definir funciones, responsabilidades y órganos de decisión.

“Hemos aprendido a ponernos distintos sombreros según el momento: el del consejo de administración, el del consejo familiar o el de padres, hijos y abuelos”, explica.

Ramis destaca que el objetivo es evitar conflictos futuros y construir consensos entre generaciones, manteniendo intactos los valores fundacionales de la compañía. “Si se pierde el ADN familiar y los valores del fundador, la empresa deja de ser quien es”.

“Si se pierde el ADN familiar y los valores del fundador, la empresa deja de ser quien es”

La reivindicación del empresario

Durante la entrevista, Ramis también lanza una reflexión crítica sobre la percepción social del empresario en España. “He estado en los dos lados, como funcionaria y como empresaria, y no entiendo por qué muchas veces se demoniza al empresario”, afirma.

La vicepresidenta de Grupo Garden considera que la sociedad no siempre valora suficientemente el riesgo que asumen quienes generan actividad económica y empleo.

“Ser empresario hoy es ser un héroe. Hay momentos en los que ponemos todo nuestro patrimonio al servicio de la empresa para poder seguir adelante”.

Además, lamenta que todavía exista cierta visión estereotipada del empresario, especialmente en algunos ámbitos sociales y educativos. “No se explica suficientemente lo que supone emprender, crear empleo y mantener una empresa”.

Sostenibilidad como parte del ADN

Otro de los pilares que define el modelo de Grupo Garden es la sostenibilidad, una apuesta que, según Ramis, forma parte del ADN familiar desde hace años.

La compañía fue pionera en introducir medidas medioambientales y proyectos de economía circular cuando todavía no eran habituales en el sector hotelero.

Entre otras iniciativas, el grupo apostó por productos de proximidad, reducción de plásticos, reutilización de envases y colaboración directa con productores locales.

“Muchas cosas que ahora parecen normales, hace años eran muy novedosas y costaba mucho implementarlas”, recuerda.

Grupo Garden también ha impulsado negocios paralelos vinculados a sus propias necesidades operativas, como lavanderías industriales, centrales de compras o proyectos de biomasa.

“Queremos expandirnos, pero siempre con cautela y con los pies en el suelo”

Expansión con prudencia

Actualmente, la compañía vive una nueva etapa de crecimiento con presencia en Baleares, Andalucía, Canarias y República Dominicana.

“Queremos seguir creciendo, pero siempre con cautela y con los pies en el suelo”, explica Ramis.

Ramis asegura que el grupo mantiene intacta la voluntad de expansión heredada de su padre, aunque evitando asumir riesgos excesivos en un contexto económico y geopolítico incierto. Entre los valores que definen a la empresa, destaca el arraigo al territorio, el cuidado de los empleados y la capacidad de innovación constante.

“Nos gusta probar cosas nuevas, evolucionar y seguir aprendiendo, pero sin perder nunca nuestra esencia”, concluye.

Magda Ramis (Grupo Garden) : “Ser empresario hoy es ser un héroe”