domingo. 19.07.2026

Endesa ha reforzado este invierno su apuesta por la resiliencia de la red eléctrica en Baleares con una inversión de 1,8 millones de euros, un 7,5% más que el año anterior. El objetivo es claro: minimizar incidencias y reducir los tiempos de reposición del suministro ante el impacto creciente de los fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático.

El plan, desplegado por su filial de redes e-distribución, incluye un exhaustivo programa de inspección, mantenimiento y digitalización de la red para hacer frente tanto al aumento estacional del consumo como a episodios de fuertes vientos, inundaciones, tormentas eléctricas o episodios de frío intenso.

Durante esta campaña de invierno, e-distribución ha revisado cerca de 575 kilómetros de líneas de media y alta tensión y ha llevado a cabo más de 1.200 inspecciones en subestaciones y centros de distribución repartidos por el archipiélago. Para estas tareas se han utilizado drones y helicópteros equipados con tecnología LIDAR, capaces de generar mapas tridimensionales que permiten analizar con precisión el estado de la red y su entorno.

Estos mapas también han sido clave en las tareas preventivas de tala y poda, realizadas a lo largo de 480 kilómetros de líneas aéreas, una actuación esencial para evitar caídas de árboles o ramas sobre los cables durante los temporales, una de las principales causas de interrupciones del suministro.

Digitalización y respuesta rápida ante emergencias

La estrategia de Endesa se apoya en la prevención desde el diseño de las infraestructuras y en un mantenimiento continuo, reforzado con modelos predictivos meteorológicos que permiten anticipar riesgos. Cuando se confirma la llegada de un fenómeno extremo, los centros de control —operativos las 24 horas del día— activan protocolos de respuesta apoyados en sistemas automáticos de gestión remota.

Gracias a la digitalización creciente de la red, sensores y telecomandos permiten reconfigurar rutas eléctricas y restablecer el servicio a distancia, reduciendo de forma significativa los tiempos de reposición. En los casos en que es necesaria la intervención sobre el terreno, los equipos técnicos actúan coordinados con los servicios de emergencia y, si las reparaciones se prevén largas, se instalan grupos electrógenos para garantizar el suministro.

En situaciones graves, la prioridad es asegurar el servicio a infraestructuras y colectivos sensibles, como hospitales, servicios de emergencia, personas electrodependientes o abastecimientos de agua.

Con esta inversión y el despliegue de tecnología avanzada, Endesa refuerza la robustez de la red eléctrica balear y su capacidad de respuesta ante episodios climáticos cada vez más frecuentes e intensos, un factor clave para la seguridad energética y la estabilidad económica del archipiélago.

Endesa invierte 1,8M€ para reforzar la red eléctrica de Baleares frente a fenómenos...