Endesa ha destinado 1,3 millones de euros al mantenimiento y refuerzo de la red de distribución eléctrica en las Islas Baleares como parte de su campaña de invierno. El objetivo es preparar las instalaciones para enfrentar el aumento en el consumo de energía provocado por las bajas temperaturas, así como los posibles efectos de fenómenos meteorológicos adversos, como heladas, nevadas, inundaciones o fuertes vientos.
La infraestructura eléctrica, gestionada por e-distribución, filial de redes de Endesa, está expuesta a condiciones climáticas extremas. Para afrontar esta realidad, la compañía combina inversiones en digitalización y refuerzo de la red con planes de emergencia específicos diseñados para responder ante situaciones extremas.
Durante la DANA de octubre de 2024, que afectó amplias zonas del Mediterráneo, Andalucía y Aragón, e-distribución movilizó más de 800 trabajadores y empleó 40 generadores para restablecer el suministro en los puntos más afectados, incluidas las Islas Baleares. Este tipo de operativos reflejan la capacidad de respuesta ante eventos climáticos que, como la borrasca Bernard en 2023, evidenciaron el impacto de vientos de 140 km/h que derribaron 287 torres eléctricas y rompieron más de 300 cables en redes gestionadas por Endesa.
Estrategia ante emergencias: prevenir, preparar y responder
La estrategia de Endesa ante fenómenos extremos se basa en cuatro pilares: prevención, preparación, recuperación y respuesta.
- Prevención: Incluye el diseño y construcción de infraestructuras resistentes y el mantenimiento constante, como la poda técnica de árboles para evitar la caída de ramas sobre líneas eléctricas.
- Preparación: Utiliza modelos predictivos y sistemas de monitorización para anticipar interrupciones del servicio.
- Respuesta: En situaciones críticas, los centros de control de distribución, operativos las 24 horas del día, permiten evaluar rápidamente la red y tomar decisiones en minutos. Los telemandos instalados en tramos estratégicos aseguran la continuidad del suministro mediante rutas alternativas, mientras se aíslan eléctricamente las áreas dañadas.
- Recuperación: Cuando las reparaciones requieren intervención humana, se despliegan equipos en colaboración con servicios de emergencia y se instalan generadores en zonas de difícil acceso para garantizar el suministro mientras se realizan los trabajos.
En casos graves, la prioridad de Endesa es garantizar el suministro a clientes sensibles, como hospitales, servicios de emergencia, policía y sistemas de agua.
Digitalización como clave para la resiliencia
La digitalización es fundamental para reforzar la red eléctrica frente a los efectos del cambio climático. Por ello, Endesa ha incluido en su plan estratégico una inversión de 4.000 millones de euros en los próximos tres años, destinados a aumentar la sensorización y automatización de la red.
Proyectos innovadores como Resisto, una iniciativa que utiliza inteligencia artificial y se está probando en el Parque Nacional y Natural de Doñana, buscan minimizar el impacto de fenómenos climáticos extremos en las infraestructuras eléctricas.
Con estas medidas, Endesa refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la garantía de un suministro eléctrico seguro y eficiente en las Islas Baleares y en todo su ámbito de actuación.
