BBVA ha iniciado 2026 con unos resultados sólidos que refuerzan su hoja de ruta estratégica. La entidad obtuvo un beneficio atribuido de 2.989 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un incremento del 10,8% respecto al mismo periodo del año anterior (14,1% a tipos de cambio constantes), impulsado por el dinamismo de la actividad crediticia y el crecimiento de los ingresos recurrentes.
El banco destaca especialmente el avance del crédito a la clientela, que creció un 17% interanual en términos constantes, favoreciendo un aumento del margen de intereses superior al 20%. Este impulso se ha traducido en una mejora generalizada de las principales líneas de la cuenta de resultados, con un margen bruto que alcanzó los 10.652 millones de euros (+18,3%) y un margen neto de 6.604 millones (+18,7%).
En términos de rentabilidad, BBVA mantiene niveles elevados. El ROTE se situó en el 21,7% y el ROE en el 20,7%, mientras que el valor tangible por acción más dividendos creció un 18,1%. Además, la entidad cerró marzo con un ratio de capital CET1 del 12,83%, por encima de su rango objetivo.
En paralelo a estos resultados, el banco refuerza su política de remuneración al accionista. El próximo 6 de mayo comenzará un nuevo tramo del programa extraordinario de recompra de acciones, con un importe máximo de 1.460 millones de euros. Desde diciembre, BBVA habrá destinado cerca de 4.000 millones a este tipo de operaciones.
El consejero delegado, Onur Genç, subrayó que los resultados reflejan el avance en el plan estratégico del grupo hasta 2028, destacando la fortaleza del modelo de negocio en un entorno geopolítico complejo. Por su parte, el presidente, Carlos Torres Vila, incidió en la necesidad de mayor ambición inversora en Europa para reforzar su competitividad.
España y México, motores del crecimiento
Por áreas geográficas, España y México continúan siendo pilares clave. En el mercado español, el beneficio ascendió a 1.095 millones de euros (+8,1%), con una evolución positiva del crédito, especialmente en empresas y consumo. En México, el resultado alcanzó los 1.453 millones (+4,5%), con un crecimiento equilibrado entre segmentos y una destacada eficiencia operativa.
También sobresale el comportamiento de Turquía, donde el beneficio creció un 66,1%, y de América del Sur, con un aumento del 16,3%, apoyado en la mejora de los ingresos recurrentes.
Apuesta por la inteligencia artificial
Más allá de las cifras, BBVA continúa avanzando en su transformación tecnológica, con un fuerte foco en la inteligencia artificial. El banco ya ha desplegado iniciativas como asistentes digitales para clientes y empleados, así como herramientas para la gestión de riesgos y operaciones.
La entidad apunta a escalar el uso de la IA en toda su estructura como palanca diferencial, replicando el éxito de su anterior proceso de digitalización.
En cuanto al riesgo, la tasa de mora del grupo se situó en el 2,6%, con una cobertura del 86%. Aunque el deterioro de activos aumentó respecto al año anterior, el banco lo atribuye al crecimiento del crédito en segmentos más rentables, manteniendo el coste de riesgo en niveles estables (1,54%).
En conjunto, BBVA arranca el ejercicio con una combinación de crecimiento, rentabilidad y solidez de capital, reforzando su capacidad para generar valor y mantener una política activa de retribución al accionista.
