El Hotel AMIC Horizonte ha iniciado una nueva etapa con una estrategia que va más allá de la renovación de sus instalaciones. El establecimiento, situado sobre la bahía de Palma, quiere evolucionar desde el modelo tradicional de alojamiento hacia un espacio multifuncional que combine actividad turística, eventos empresariales, propuestas culturales y encuentros abiertos a la ciudadanía durante todo el año.
La iniciativa responde a una tendencia cada vez más presente en el sector hotelero: diversificar los usos de los establecimientos para generar nuevas líneas de negocio y aumentar la actividad fuera de la temporada turística.
El hotel, que forma parte del grupo AMIC Hotels y mantiene su actividad en Palma desde 1962, ha acometido durante los últimos años una actualización progresiva de habitaciones, zonas comunes, terrazas, piscina y espacios de reunión. La inversión también ha alcanzado la digitalización de procesos internos y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para la gestión del establecimiento.
Uno de los principales ejes de crecimiento es el segmento MICE (reuniones, incentivos, congresos y eventos), un mercado que continúa ganando peso dentro del turismo de negocios. La dirección pretende atraer reuniones corporativas, jornadas de formación, presentaciones de producto, encuentros profesionales y actividades de team building, aprovechando la combinación de alojamiento, restauración y espacios con vistas a la bahía.
El director del hotel, Andreu Llabrés, explica que el objetivo es ofrecer "la capacidad y los servicios de un hotel grande, pero manteniendo la cercanía y la flexibilidad de un establecimiento con un trato más personal". Bajo esta filosofía, el hotel ha adoptado el concepto de "pequeño gran hotel", una definición con la que resume su nueva propuesta de valor.
La transformación también incorpora un mayor peso de la tecnología, con mejoras en los sistemas de reservas, procesos de check-in, conectividad, mantenimiento y análisis de la demanda. Según Llabrés, estas herramientas buscan agilizar la gestión sin renunciar al componente humano de la experiencia hotelera.
Pero el cambio no se limita al ámbito empresarial. El establecimiento quiere reforzar su papel como espacio abierto a la ciudad mediante una programación estable de actividades culturales, formativas y sociales. Exposiciones, conferencias, encuentros profesionales, sesiones de bienestar o iniciativas solidarias forman parte de una agenda con la que el hotel aspira a atraer tanto a visitantes como a residentes.
Entre las novedades destaca la creación de Horizon The Gallery, un espacio expositivo que integra el arte en la actividad diaria del establecimiento y que pretende convertirse en un punto de encuentro entre artistas, clientes y ciudadanos. A ello se suma la continuidad de iniciativas como Toastmasters, dedicada desde hace 25 años al desarrollo de habilidades de comunicación y liderazgo.
Con esta estrategia, AMIC Horizonte busca consolidarse como un establecimiento con actividad permanente, menos dependiente del turismo vacacional y más vinculado a la economía local, el tejido empresarial y la vida cultural de Palma.
La dirección considera que esta evolución permitirá ampliar el uso del hotel durante los doce meses del año y reforzar su posicionamiento como un espacio donde conviven alojamiento, negocio, cultura y ciudad, sin renunciar a la identidad que ha caracterizado al establecimiento durante las últimas décadas.
