El Mallorca Live Festival afronta una edición marcada por la expansión, la diversificación y el salto cualitativo. Su director, Álvaro Martínez, detalla las novedades de un proyecto que se consolida como uno de los grandes eventos culturales de Baleares y un potente reclamo turístico. Con nuevos escenarios, una semana de actividades, una “closing party” liderada por David Guetta y un marcado apoyo a los artistas locales, el festival quiere reforzar su identidad ecléctica y boutique mientras amplía su impacto económico en la isla.
-Esta edición viene cargada de cambios. ¿Hacia dónde se orienta el festival este año?
-Este año damos un salto importante. El festival va a durar una semana entera, con conciertos en espacios mágicos y emblemáticos que permiten una conexión más íntima entre artistas y público. A partir de ahí, la energía va creciendo hasta llegar al viernes y sábado, que son los días de full festival como los conocemos. Y este año incorporamos un domingo de closing party, que pinta muy bien.
“Concentramos tres días de inversión artística en dos para ofrecer un cartel más potente”
-Habéis reducido el full festival a dos días. ¿Por qué este cambio?
-Detectamos que tres días de festival completo, doce horas seguidas, era demasiado para el público. Por eso concentramos el grueso en dos días, pero manteniendo la inversión artística de tres. El resultado: artistas de más reconocimiento sin subir el nivel de exigencia para el asistente.
-En los últimos años los cachés se han disparado. ¿Cómo se mantiene la rentabilidad de un festival así?
-Es una carrera de fondo. Depende de la dimensión del festival y del modelo. Los más básicos se sustentan solo en ticketing y barras. Nosotros apostamos por la calidad y la experiencia, por un espíritu boutique: baños cuidados, tiempos de espera mínimos, oferta diversa… Eso atrae a un público más exigente y, en consecuencia, a más marcas y patrocinios, que son una parte esencial de nuestra viabilidad junto a los apoyos institucionales.
-Ya habéis anunciado nombres como Aitana, Viva Suecia o David Guetta. ¿Podéis adelantar más artistas?
-Antes de que termine el año anunciaremos unos treinta artistas más. Ahora mismo estamos en fase contractual y hasta que no esté todo firmado no se puede decir nada. Pero la línea editorial será la de siempre: tendencias nuevas, iconos musicales y un espíritu ecléctico donde la calidad manda.
-El público actual mezcla géneros como nunca. ¿Eso influye en vuestra programación?
-Totalmente. Antes te identificabas con un solo estilo. Hoy, en dos clics escuchas hip-hop, jazz o electrónica. El público es ecléctico y el festival refleja esa realidad. Por eso pasamos de cinco a siete escenarios, para que convivan más estilos y experiencias, y que cada persona pueda elegir “a la carta”.
-¿Qué aportan esos dos nuevos escenarios?
-Uno será acústico, pensado para conciertos íntimos y alejados del movimiento más eufórico del recinto. El otro será una pista de baile coprogramada con dos promotores locales. Apoyar al talento balear es clave: cada año el 30–35% del cartel es local, y eso no cambia.
-Hablemos del público: ¿qué peso tienen el turismo nacional e internacional?
-Ahora mismo estamos en un 65% de público local, un 20% nacional y un 15% internacional. Este año, con la closing party de David Guetta, la demanda internacional ha crecido muchísimo. Guetta hace tres estadios de Francia llenos y ha elegido Mallorca Live como cierre de ese fin de semana, y eso ha impulsado ventas de Francia, países nórdicos o Alemania.
"David Guetta ya ha impulsado ventas en Francia, países nórdicos o Alemania"
-¿Cómo valoráis el impacto económico y turístico del festival?
-Es muy significativo. Y con la semana completa y el cierre del domingo será todavía mayor. También lo vemos en indicadores como los precios hoteleros: algunos años el fin de semana del festival han llegado a subir un 30%. Quien viene a Mallorca Live necesita un presupuesto amplio; por eso cuidamos tanto la experiencia.
-¿Cuántas personas están implicadas en hacer posible Mallorca Live?
-Solo durante el fin de semana del festival hay unas 2.000 personas acreditadas: seguridad, barras, producción… Es una ciudad efímera que requiere muchísima coordinación. Con los años todo es más fácil, pero sigue siendo un despliegue enorme.
“Hace diez años apenas había oferta cultural en Mallorca; hoy vivimos un salto cuántico”
-Mallorca Live cumplirá diez años en 2026. ¿Cómo ha cambiado la isla en esta década?
-Muchísimo. A nivel personal yo tampoco soy el mismo: antes era un tipo con muchas ganas y soltero, ahora tengo familia; cambia la perspectiva. Y la isla ha vivido un crecimiento muy fuerte. En lo musical y cultural ha habido un salto cuántico. Cuando empecé apenas había oferta; hoy abres cualquier agenda y cada semana hay conciertos potentes. Mallorca se está equilibrando y tiene un potencial enorme. Estoy participando en el proyecto Palma 2031 y es apasionante. Solo el camino ya me parece increíble. Ojalá lo consigamos.
