Criar a un hijo en España se ha convertido en un reto económico que pone en jaque a miles de familias. Según el informe El Coste de la Crianza en España 2024 de Save the Children, la inflación ha disparado los gastos esenciales, llevando el promedio mensual a 758 euros por hijo o hija, un 13% más que en 2022.
El informe subraya que los hogares con niños y niñas enfrentan una “inflación específica de la crianza” que supera entre un 37% y un 51% a la inflación general. Esto no solo dificulta la vida cotidiana de las familias, sino que influye directamente en la baja tasa de natalidad del país, la más baja de Europa, con 1,16 hijos por mujer.
La subida de precios afecta especialmente a dos partidas esenciales: los suministros de la vivienda, que han aumentado un 63% desde 2022, y los alimentos, con un alza del 26%.
Por ejemplo, en los hogares monomarentales, el impacto es desolador. Inma, madre de un niño de 12 años, relata: “El pescado fresco está fuera de nuestro alcance; terminamos comprando congelados. Los gastos de terapias que necesita mi hijo, que tiene TEA, los asumo yo en casa, pero no soy profesional y hago lo que puedo”.
Con testimonios como el de Inma, Save the Children ilustra cómo la carga económica de la crianza no solo repercute en el bienestar material, sino también en el desarrollo emocional y educativo de los niños y niñas.
El coste de cada etapa de la infancia
El informe detalla cómo varían los gastos según la edad de los menores:
De 0 a 3 años: 609 euros mensuales, debido al coste de guarderías, adaptación del hogar y alimentación.
De 4 a 6 años: 692 euros al mes, con el inicio de actividades educativas y sociales.
De 7 a 12 años: 812 euros, el pico más alto, cuando los niños requieren más alimentos y su ocio empieza a diversificarse.
De 13 a 17 años: 807 euros, debido a gastos relacionados con tecnología y actividades sociales.
Uno de los mayores desafíos es el coste de la vivienda. Solo los suministros representan 135 euros mensuales por hijo. Desde 2018, los gastos relacionados con el hogar han crecido un 153%, convirtiéndose en un obstáculo insalvable para las familias con ingresos limitados.
Pobreza infantil: un problema en aumento
La inflación y el aumento de costes han agravado la pobreza infantil. Mientras los indicadores de pobreza relativa mejoran en otros grupos, entre la población menor de 18 años suben del 27,8% al 28,9%. En hogares monomarentales, la situación es aún más preocupante: la mitad de estos 530.000 hogares vive en riesgo de pobreza.
Save the Children propone medidas concretas para aliviar la carga económica:
Prestación universal o casi universal por hijo a cargo: una ayuda continua que elimine barreras burocráticas y garantice apoyo a todas las familias, especialmente las más vulnerables.
Rediseño del Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI): ajustarlo para cubrir mejor los costos en la adolescencia, cuando los gastos son mayores.
Índice de Precios de la Crianza: un indicador específico que permita ajustar las ayudas al ritmo de la inflación de la crianza, asegurando su eficacia.
Andrés Conde, director general de Save the Children, destaca: “Los próximos Presupuestos Generales del Estado son una oportunidad clave para avanzar en políticas que garanticen el bienestar de nuestros niños y niñas, y con ello, el futuro del país”.
En un contexto de incertidumbre económica, garantizar que criar en España sea una opción viable para más familias no es solo una cuestión de justicia social, sino una necesidad para frenar el envejecimiento de la población y revitalizar el tejido social.
