sábado. 18.07.2026

Palma continúa consolidándose como uno de los grandes destinos comerciales del Mediterráneo para las marcas internacionales de lujo y la inversión inmobiliaria. El fuerte crecimiento del turismo premium, el aumento de la población y el dinamismo económico de la capital balear están tensionando los principales ejes comerciales de la ciudad, hasta el punto de provocar una disponibilidad prácticamente nula de locales en zonas como el Passeig del Born y la calle Sant Miquel.

Así se desprende del Informe Retail 2025 elaborado por Gesvalt y aRetail, que sitúa a Palma entre las ciudades españolas con mayor atractivo para operadores internacionales, especialmente en el segmento del lujo.

La elevada demanda y la escasez de espacios comerciales están favoreciendo el desplazamiento de nuevos operadores hacia calles emergentes como Jaume III, Sant Nicolau o Colón, donde la modernización urbana y la rehabilitación de edificios están generando nuevas oportunidades de inversión.

El Passeig del Born mantiene su posición como principal escaparate del lujo en Mallorca. Firmas internacionales como Louis Vuitton, Max Mara, Hugo Boss o Sandro ya operan en esta vía, mientras que otras marcas continúan buscando ubicaciones en la zona.

Sin embargo, la limitada dimensión de los locales y la configuración urbanística del Born han llevado la disponibilidad al 0%. Actualmente no existe ningún espacio libre entre los 42 locales que conforman este eje comercial, lo que está obligando a muchas firmas a valorar alternativas cercanas, especialmente en la conexión entre el Born y Jaume III.

La oferta comercial del Born está claramente dominada por la moda y el lujo, que representan el 57% de los establecimientos, incluyendo joyerías y relojerías. Le siguen restauración (17%), servicios (14%), cosmética (5%), otros usos (5%) y hogar (2%).

Sant Miquel, sin apenas rotación de locales

La presión comercial también se extiende a la calle Sant Miquel y la Plaça del Marquès del Palmer, principales referencias del segmento mass market en Palma. En este eje solo queda disponible un local de un total de 104, lo que sitúa la tasa de disponibilidad en apenas un 1%.

La demanda es tan elevada que muchos contratos se firman antes incluso de finalizar la actividad del anterior inquilino, reflejando la falta de oferta existente en las principales calles comerciales de la ciudad.

En esta zona, la moda concentra el 62% de la actividad comercial, seguida por servicios (14%), restauración (11%), cosmética (7%), otros usos (4%) y hogar (1%).

Rentas al alza en las principales calles comerciales

La presión de la demanda también se refleja en los precios de alquiler. El Passeig del Born sigue liderando las rentas comerciales de Palma, especialmente en los locales de menor tamaño.

En Sant Miquel, los locales inferiores a 100 metros cuadrados alcanzan rentas de entre 125 y 135 euros por metro cuadrado al mes, mientras que en el Born pueden situarse entre 165 y 220 euros por metro cuadrado.

En los espacios de gran superficie, superiores a 1.000 metros cuadrados, las rentas oscilan entre 20 y 25 euros por metro cuadrado en Sant Miquel, frente a los 65 y 110 euros del Born.

Palma refuerza su atractivo inversor

El informe también destaca el creciente interés inversor por el retail en Palma. Tanto el Born como Sant Miquel se mantienen como las zonas preferidas por las grandes patrimoniales y familias inversoras nacionales.

Las rentabilidades en ambos ejes comienzan a estabilizarse en torno al 4,5%, en un contexto marcado además por la expectativa de nuevas operaciones impulsadas por la bajada de los tipos de interés.

A nivel económico, Palma alcanzó en 2025 los 434.786 habitantes, un 0,8% más que el año anterior. La tasa de paro se sitúa en el 6,81%, claramente por debajo de la media nacional, mientras que la renta bruta media por hogar asciende ya a 34.970 euros.

El turismo internacional continúa siendo el principal motor de actividad. Durante 2025, la capital balear recibió más de 2,6 millones de viajeros, de los cuales el 88% fueron extranjeros, generando más de 10 millones de pernoctaciones y consolidando un modelo turístico cada vez menos estacional, clave para la estabilidad del comercio y la restauración durante todo el año.

La saturación comercial del Born y Sant Miquel impulsa la inversión hacia nuevas calles...