sábado. 18.07.2026

El tejido comercial de Mallorca ha encendido las alarmas ante el acusado retroceso del turismo de cruceros durante los meses de invierno, una situación que amenaza directamente la actividad económica en un periodo clave para la desestacionalización. La patronal del pequeño y mediano comercio, PIMECO, ha trasladado esta preocupación al Consell de Mallorca en una reunión mantenida con el conseller de Turisme, Guillem Ginard, y la directora insular del área, Clara del Moral.

Según los datos presentados por la entidad, la caída del número de cruceristas ha superado ampliamente las previsiones más pesimistas. En noviembre se registró un descenso del 34%, mientras que en diciembre la reducción alcanzó el 64%, cifras que están teniendo un efecto inmediato sobre el comercio urbano, el transporte, las excursiones organizadas, los guías turísticos y otros servicios directamente vinculados a la llegada de cruceros.

Desde PIMECO se advierte, además, de un cambio de estrategia por parte de algunas navieras, que estarían dejando de considerar Palma como puerto de escala en temporada baja. Esta tendencia, señalan, supone un duro golpe para la economía local en meses tradicionalmente más débiles y compromete los esfuerzos por mantener actividad y empleo durante el invierno.

La presidenta de la patronal, Carolina Domingo, ha subrayado que el turismo de cruceros resulta esencial para la supervivencia de numerosos pequeños negocios fuera del verano. “Sin cruceristas en invierno, muchos comercios se ven abocados al cierre temporal o definitivo”, ha señalado durante el encuentro.

Uno de los puntos centrales de la reunión ha sido el papel del Consell de Mallorca en el Memorándum de Entesa (MoU) firmado en 2022 entre el Govern balear y las navieras. Desde PIMECO se insiste en que el debate actual se está focalizando únicamente en el puerto de Palma, cuando la competencia turística corresponde a la institución insular. La organización reclama que el acuerdo se mantenga sin nuevas limitaciones en número de pasajeros ni en escalas semanales.

La preocupación del sector se ve reforzada por la información trasladada recientemente por la Autoridad Portuaria de Baleares. En una reunión celebrada la pasada semana, PIMECO fue informada de que las reservas de cruceros para 2026 ya se sitúan por debajo de las previstas para 2025 y que, además, los buques programados contarán con una menor capacidad de pasaje.

Ante este escenario, la patronal del comercio solicita a las administraciones públicas una respuesta basada en criterios económicos y de equilibrio territorial. Recuerdan que, para miles de autónomos y pequeñas empresas de la isla, el crucerismo no es una cuestión de debate político, sino un factor determinante para mantener la actividad y el empleo durante todo el año.

El comercio mallorquín alerta del desplome del crucerismo invernal y reclama reacción...