domingo. 29.01.2023
BANCA

Los grandes bancos cargan contra el nuevo impuesto a su actividad del Gobierno Sánchez

Advierten que es injusto, hecho con prisas y que no ayudará a la economía ni a combatir la inflación

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha anunciado que el banco recurrirá el impuesto extraordinario al sector "al día siguiente de pagarlo" porque insiste en que es un gravamen "injusto y confiscatorio" y aboga por aplicar un sistema fiscal "sólido y no por populismo".
 

Durante su intervención en el XIII Encuentro Financiero organizado por KPMG y Expansión, Dancausa ha vuelto a mostrar su "oposición frontal" a la aplicación del impuesto y ha lamentado que el Congreso haya dado su visto bueno al gravamen a pesar de los "cientos de informes fundados" advirtiendo de sus negativas consecuencias.
 

"No nos queda otra opción que acatarlo, pero vamos a recurrirlo al día siguiente de pagarlo. Lo tengo clarísimo", ha advertido Dancausa.
 

En cuanto a las medidas de alivio a los hipotecados aprobadas por el Gobierno, Dancausa ha confirmado que Bankinter las aplicará, aunque se pregunta si con ellas se resolverá el problema de las familias más vulnerables o sólo se aplazarán.
 

Además, la consejera delegada considera que por el perfil de clientes del banco estas medidas le afectarán menos, pero aun así "algo" tendrán que hacer e insiste en que Bankinter siempre estará aportando soluciones y ayudando a los clientes.
 

En similares términos se ha manifestado el consejero delegado del Banco Sabadell, César González-Bueno, que ha criticado el impuesto a la banca, articulado "con prisas", en un proyecto de ley que "no ha pasado por el Consejo de Estado" y no ha tenido "el sosiego que debe tener cualquier nueva norma".


González-Bueno se ha preguntado el motivo de aplicar una nueva tasa a un sector que ya paga un 30% en impuesto de sociedades y no el 25%; además de no poder deducirse el IVA, de las aportaciones anuales, por ejemplo al Fondo Único de Resolución (FUR), y de las distintas tasas autonómicas.
 

Y también se ha preguntado, con cierta ironía, cómo puede cumplir el sector al mismo tiempo esta nueva normativa, que prohíbe a la banca trasladar la tasa a su clientela, con la normativa de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que alecciona a los bancos para que reflejen en el precio de sus préstamos "todos sus costes relevantes, entre ellos los impuestos.



Asimismo, ha recordado que, en el caso concreto de Banco Sabadell, en 2021 pagaron en total más de 800 millones de euros en las distintas tasas, "frente a 550 millones de beneficio neto", por lo que ha insistido, "los impuestos deben ser equilibrados y neutros" y los clientes "lo pagarán por aquí, en vez de por allá".

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha asegurado que el consejo de administración de la entidad decidirá esta semana si se suman al acuerdo para suavizar el impacto de las subidas del euríbor en las hipotecas, aunque ha recordado que el sector se mostró a favor la semana pasada.
 

Genç ha insistido en que la entidad ayudará de nuevo a sus clientes que lo necesiten, igual que hizo durante la pandemia y después, pero ha recordado que en los últimos cinco años el 80 % de nueva hipotecas se han concedido a tipo fijo, por lo que el problema aún no es muy visible.

También ha asegurado que la entidad pagará el nuevo impuesto a la banca, pero ha advertido que la tasa perjudicará al crecimiento de la economía española y que este no es momento de impuestos sino de inversiones.
 

Cuando se ponen nuevos impuestos a un sector específico es porque se pretende restringir la actividad en el mismo, eso "lo sabe todo el mundo", dijo Genç, que añadió que la banca está para invertir y para financiar el crecimiento de la economía, que es uno de sus intereses.

Por su parte el consejero delegado de Santander España, António Simões, ha apoyado las medidas de alivio para los hipotecados aprobadas por el Gobierno y ha confirmado la intención de la entidad de sumarse a ellas, sin embargo, ha mostrado una vez más el rechazo del grupo a la aplicación de un impuesto adicional al sector.


Sin embargo, ha insistido la prioridad del banco es "apoyar a los clientes, principalmente a los más vulnerables", aunque en el Santander a día de hoy no ven esas dificultades. Y también ha defendido mantener un mercado "sano y eficiente", así como la cultura de pago.

 

Más crítico se ha mostrado con el impuesto extraordinario aprobado por el Congreso la semana pasada porque está convencido de que "no es la mejor forma de combatir la inflación y ayudar a la economía". De hecho, ha insistido "es malo para la economía española".

Los 3.500 millones adicionales en impuestos equivalen a 50.000 millones menos en crédito a la economía real por parte del sector, según los cálculos del banquero, una decisión "equivocada" en un momento en el que banca tiene que estar preparada para apoyar a la economía.
 

También ha recordado que la medida perjudica a los accionistas de bancas, en muchos casos pequeños ahorradores, porque afecta a las valoraciones de un sector cuya rentabilidad sigue estando por debajo del coste de capital.
 

Y en tercer lugar es "muy malo" para la confianza de los inversores en España al generar inseguridad jurídica y una desventaja competitiva de los bancos españoles frente al resto de Europa.
 

"Queremos ser parte de la solución y para eso tenemos que ser bancos sólidos, pero también rentables para seguir apoyando a las familias y empresas" ha resumido.

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