lunes. 15.04.2024

Acceder a un préstamo personal puede ser una herramienta perfecta para alcanzar metas financieras o hacer frente a gastos inesperados. Sin embargo, para maximizar los beneficios y minimizar los costos asociados, es crucial tener cuidado con las tasas de interés y los gastos asociados. Sus cifras suelen ser las que se pasan por alto al contratar estos productos, y también suelen ser las que traen las peores sorpresas a largo plazo.

Aquí vamos a ver cómo contratar los mejores préstamos personales ahorrando al máximo en intereses. Si quieres contratar uno de estos productos financieros libres de justificaciones y de avales, y sin complicaciones por plazos apretados o intereses demasiado elevados, sigue leyendo.

 

Cómo contratar los mejores préstamos personales

Si quieres conseguir los préstamos personales con las mejores condiciones, lo primero que necesitas es paciencia. Este es un ejercicio que requiere tiempo y análisis para comparar, valorar e incluso replantear ofertas con el fin de dar con algo que encaje contigo, tus necesidades y posibilidades. Aclarado esto, vamos a darte varios consejos que te van a venir muy bien:

 

Evalúa tu situación financiera

Lo primero que debes hacer es analizar cuáles son tus necesidades financieras y tu capacidad para pagar el préstamo. Haz un cálculo de cuánto dinero necesitas exactamente y, a partir de ahí, establece un presupuesto límite para los pagos mensuales. Debes asegurarte de que la opción que elijas se adapte a tus posibilidades. Para facilitarte en esta labor, puedes usar herramientas como este simulador préstamo que, con plazos y cantidades, puede darte una buena idea de lo que hay que pagar cada mes.

También es muy importante, a nivel financiero, que tengas controlado tu historial crediticio. Asegúrate de haber saldado todas tus deudas antes de pedir un producto de este tipo porque, de no ser así, el banco te complicará las cosas o incluso podrá elevar los intereses. Con una buena valoración crediticia tendrás menos intereses y, por lo tanto, menos costes a largo plazo.

 

Compara ofertas

Al igual que comparas precios para comprar desde smartphones hasta coches, debes comparar las ofertas de los préstamos que hay en el mercado. Valora principalmente las comisiones, tasas de intereses y condiciones que establecen las instituciones y no tengas miedo a consultar a otros bancos que conozcas menos. Puedes llevarte más de una sorpresa.

No te centres únicamente en la tasa de interés. Calcula el coste total del préstamo, incluyendo intereses y cargos asociados que pueda haber. Con esa cifra es con la que podrás comparar mejor las ofertas que hay ante ti y tomar una decisión más adecuada.

 

Negocia con el banco

No temas preguntar sobre la posibilidad de obtener una tasa de interés más baja. A menudo, las entidades financieras están dispuestas a negociar condiciones para asegurar un cliente satisfecho. Explica tu situación y argumenta por qué deberían ofrecerte una tasa más favorable.

Pero ten cuidado, porque en muchas ocasiones las entidades ofrecen tasas de interés más bajas si te comprometes a contratar otros productos financieros, como pueden ser seguros o tarjetas de crédito. Evalúa si estas ofertas son beneficiosas para ti y si te conviene vincularte de esta manera. Por supuesto, evalúa también cuánto añaden al importe total, porque cabe la posibilidad de que, a largo plazo, tengas que acabar pagando más a causa de estos productos extra.

 

Gestiona tu préstamo con eficiencia

Si las condiciones que has contratado te lo permiten, realiza pagos adicionales a tu préstamo de vez en cuando. Al reducir el capital pendiente, estarás disminuyendo los intereses futuros y acortando el plazo de amortización. Estarás avanzando y, a la larga, pagando menos de lo que deberías. No obstante, debes asegurarte de que no hay cargos extra por pagarlo antes de tiempo.

No te conformes con la propuesta inicial que has firmado para el préstamo. Revisa periódicamente las condiciones del mismo y evalúa si puedes mejorarlas. Si se da el caso y puedes hacerlo, aprovecha la oportunidad de renegociar tu tasa de interés si tu situación financiera ha mejorado.

Recuerda que, al buscar un préstamo personal, no solo estás obteniendo una solución económica y/o financiera, sino que también estás asumiendo una responsabilidad. Tómate todo el tiempo que necesites para explorar, investigar las opciones que hay, compararlas y negociar las condiciones para conseguir la solución que te resulte más favorable. Las entidades bancarias y financieras son más flexibles de lo que parece a simple vista y, si gestionas bien el préstamo y controlas las condiciones desde el primer momento, puedes dar con la opción perfecta.

Además, gracias a internet, tienes muchas herramientas y medios para informarte mejor y tomar una decisión con un fundamento más sólido que en el pasado. Los tiempos de acudir a las oficinas de bancos sin saber nada ya son cosa del pasado. Ahora tienes a tu alcance una fuente ilimitada de información y medios para no llevarte sorpresas desagradables por los préstamos.

Ahorra en Intereses: Guía para Conseguir el Mejor Préstamo Personal