Hay grandes contrastes entre los anfitriones del venidero Mundial y del disputado en 2022. Para empezar, Qatar fue el país más pequeño que albergó una Copa. Y en 2026, el torneo se jugará en dos de las naciones más grandes del mundo.
Esto representa un gran reto para la logística del evento. No solo por jugarse en más de un país, sino también por las enormes distancias entre las ciudades. Aunque revisando toda la información del Mundial 2026 vemos que la inversión en infraestructura ha sido bajísima en comparación con el certamen del 2022.
El Mundial que se construyó ‘de cero’
Qatar 2022 es considerado el Mundial más caro de la historia por el costo que implicó la organización del torneo. En cuestión de infraestructura, siete de los ocho estadios que fueron sedes se construyeron especialmente para el certamen. Se estima que hubo un gasto de $6,500 millones entre edificaciones y refacciones.
Por ejemplo, el Lusail Iconic Stadium -donde Argentina fue campeona tras vencer a Francia en los penales- costó $2,178 millones. En general, el gasto promedio por la edificación de cada escenario del Mundial Qatar 2022 fue de aproximadamente $812,5 millones. Pero hablamos de un país que partió de cero hasta cumplir los estándares FIFA.
El ente máximo del fútbol exige una serie de requisitos que deben cumplir los estadios de la Copa del Mundo. Como mínimo deben albergar 40,000 espectadores. A partir de cuartos de final la cifra aumenta a 60,000. Mientras que el escenario de la final deberá ser para un mínimo de 80,000 espectadores.
Y estos criterios los cumplen varios recintos del Mundial de 2026. Incluso hay estadios que ya fueron sede de finales mundialistas, como el ‘Azteca’ de México (1970 y 1986). Hoy su capacidad supera los 87,000 espectadores. Mientras que en Estados Unidos hay dos escenarios que cumplen esa exigencia.
Estos son el AT&T Stadium (Dallas) y el MetLife Stadium (New Jersey) donde se jugará la final de la Copa del Mundo 2026. Tanto Estados Unidos, México e incluso Canadá cuentan con la infraestructura necesaria y de primer nivel. Los gastos en adecuaciones no son nada comparables con las multimillonarias cifras de Qatar 2022.
La complicada logística del Mundial 2026
Quizá la única ventaja que tuvo la organización del Mundial 2022 en Qatar fueron los cortos desplazamientos en un país pequeñísimo. Apenas 11,627 km2 de superficie tiene el país asiático. Prácticamente todo el torneo se disputó en ciudades del noreste (la mitad de estadios estaban en la capital Doha).
Los traslados eran en bus, con recorridos que apenas duraban una hora como máximo. Todo lo contrario, ocurrirá en la Copa a realizarse en Norteamérica. Algunas selecciones viajarán más de 4000 km para disputar la fase de grupos. Lo que implica más horas de vuelo, planificación al detalle y logística hotelera en diferentes ciudades o países.
España, por ejemplo, deberá trasladarse de Atlanta (Estados Unidos) a Guadalajara (México) para jugar la última fecha ante Uruguay. Son aproximadamente 2800 km de recorrido y 4 horas de vuelo. Si la ‘roja’ clasifica a octavos deberá emprender otro largo viaje hacia Los Ángeles o Miami, dependiendo de su ubicación en la tabla.
