El auge de la economía digital
El sistema económico basado en la interconexión de personas, dispositivos, servicios y negocios a través de internet ha cambiado las reglas del juego impulsado por innovaciones tecnológicas como la inteligencia artificial, el big data, el comercio electrónico y las criptomonedas.
Cada vez más personas eligen realizar la compra de productos, contratar servicios o jugar a la ruleta a través de canales digitales.
La digitalización ha permitido que las empresas puedan acceder al mercado global sin la necesidad de tener una infraestructura física. Sin embargo, en sectores como la alimentación o los servicios bancarios se prefiere una experiencia física.
Estabilidad y confianza
Es evidente que estos mercados siguen siendo fundamentales para muchas economías alrededor del mundo. Por ejemplo, en el caso del sector financiero, los usuarios depositan su confianza en el sistema tradicional más que en el digital, aunque este último ayude y facilite a realizar muchas gestiones.
Las empresas que operan en mercados tradicionales y el sector de casino están adoptando cada vez más tecnologías digitales para mejorar la eficiencia de sus operaciones y adaptarse a los cambios de los consumidores.
Ejemplos de empresas que han invertido en sus plataformas de comercio electrónico para llegar a un público más amplio mientras mantienen su presencia física serán complementan tiendas como Walmart, Carrefour o El Corte Inglés. Esta complementación les permite aprovechar lo mejor de ambos mundos: la confianza y estabilidad de los mercados tradicionales y la agilidad y conveniencia de las plataformas digitales.
Los servicios bancarios tampoco se quedan atrás y se suman a las implementaciones tecnológicas creando sistemas como la banca móvil, los pagos sin contacto (bizum) y las consultas en línea a través de un chat. Aunque la presencia física sigue siendo imprescindible, ahora también tienen la capacidad de ofrecer soluciones digitales que facilitan la experiencia del usuario, haciendo que los clientes puedan realizar operaciones desde la comodidad de su hogar.
El impacto en el empleo y la economía global
Si hablamos del empleo podemos percibir una clara diferencia entre ambas opciones. Gracias a la digitalización muchos sectores tienen una mayor flexibilidad laboral. Los freelancers y el número de personas que teletrabajan se han disparado en los últimos años. Esto ofrece numerosos beneficios para el trabajador, como eliminar el desplazamiento, ahorrar en comidas fuera de casa , aumentar la productividad… y también para las empresas que pueden reducir sus gastos en las oficinas.
Pero lo cierto es que aunque la era digital sea una mejora en términos generales, los mercados tradicionales siguen siendo una fuente importante de empleo en áreas como la facturación, el comercio al por menor y los servicios. Estos sectores deben ofrecer más seguridad y para ello requieren de una fuerza laboral estable y física.
La pregunta de quién lleva la delantera puede depender del sector y de la región en cuestión, pero lo cierto es que ambos modelos tienen un lugar en el futuro económico, y su coexistencia será clave para el éxito de los negocios y el bienestar global.
