El sector hotelero balear se enfrenta a un escenario tan complejo como lleno de oportunidades. Así lo pusieron de manifiesto los cerca de cien directivos que participaron en la jornada organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Golf Son Muntaner, bajo el título “Futuro y competitividad del sector hotelero”. El encuentro, con el apoyo de Marsh McLennan, sirvió para identificar los grandes desafíos del turismo y las estrategias para mantener a Baleares como referente mundial.
En la apertura, Llorenç Fluxà, presidente de APD Baleares, advirtió que la competitividad turística pasa por afrontar retos de enorme calado: inestabilidad geopolítica, ciberseguridad, cambio climático, escasez de talento o la transformación digital. “Todo ello desafía nuestra creatividad y capacidad de adaptación”, subrayó.
El vicepresident del Govern, Antoni Costa, defendió que el crecimiento turístico solo será posible si se hace desde la sostenibilidad. Recordó la limitación de plazas, la lucha contra el alquiler turístico ilegal y el impulso a la excelencia, además de los 600 millones de euros ya invertidos en proyectos a través del Fondo de Sostenibilidad Turística. “No podemos desligar economía y sostenibilidad”, apuntó.
Geopolítica, riesgos y escenarios de futuro
El analista Yago Rodríguez, en diálogo con José María Carulla (Marsh Risk Consulting), puso el foco en los riesgos globales: conflictos armados, fenómenos climáticos extremos y la fragmentación de las potencias. Para las empresas, la clave pasa por anticiparse, usar inteligencia artificial para evaluar escenarios y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro.
La gestión del talento centró otro de los debates. Claudine Massey (Meliá Hotels International) reclamó líderes más empáticos y conscientes de la necesidad de conciliación. Pere Torrens (Riu Hotels & Resorts) defendió un cambio de estilo hacia un liderazgo formador y coach, con formación continua para reducir la brecha digital. Luis Zamora (Iberostar) recordó que el turismo generará más de 100 millones de empleos y que “los retos del crecimiento son, en realidad, oportunidades”.
En la mesa dedicada a “Escenarios y Estrategias”, Vicente Fenollar (Ávoris y Barceló) se mostró optimista: “2025 superará los récords de 2024 y la demanda seguirá fuerte en 2026”. Miguel Reynés (Riu) fue más prudente y advirtió de una ralentización del crecimiento tras la pandemia. Ambos coincidieron en que la tecnología será decisiva: desde mejorar el conocimiento del cliente hasta reforzar la venta directa, que ya supone casi la mitad de las reservas.
La jornada concluyó con un mensaje claro: el turismo balear está obligado a reinventarse. Sostenibilidad, talento y tecnología marcan el camino para seguir siendo competitivos en un mundo cada vez más incierto. Tras las reflexiones, los asistentes pudieron compartir un cóctel con vistas al campo de golf, en un ambiente de networking que reforzó la idea de que la colaboración público-privada es clave para afrontar los retos de futuro.
