domingo. 19.05.2024

El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha visitado el inicio de obras de la primera fase de la depuradora EDAR II y ha destacado que la nueva estación cubrirá una necesidad “histórica” del municipio, paliará el déficit de infraestructuras ante el aumento de población y ayudará a eliminar los vertidos de aguas sin tratar al mar.

El alcalde ha agradecido la implicación de todas las administraciones que han participado en el proyecto y les ha requerido “a seguir trabajando de manera conjunta” en materia de sostenibilidad y medio ambiente.

Asimismo ha resaltado que la depuradora necesita que se desarrolle la segunda fase del proyecto, el emisario, “para que sea un proyecto de futuro y la solución para algunos de los problemas que tiene la ciudad”.

Martínez ha hecho estas declaraciones en un acto al que también han asistido el delegado de Gobierno en las Illes Balears, Alfonso Rodríguez, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, el conseller autonómico del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, la presidenta de ACUAES, María Rosa Cobo, el teniente de Alcalde de Medi Ambient y presidente de EMAYA, Llorenç Bauzá y el gerente de la empresa municipal, Llorenç Morey.

Las obras de ampliación y remodelación de la EDAR II se han dividido en dos fases. En la primera de ellas, el objetivo es ampliar la capacidad de tratamiento hasta los 90.000 metros cúbicos y en la segunda fase, que consiste, entre otras, en la construcción de un emisario de cuatro kilómetros que evite la barrera de posidonia de la bahía de Palma.

Cabe recordar que la actual depuradora empezó a funcionar hace casi 50 años y que, tanto sus infraestructuras como los equipos, están obsoletos y no tienen capacidad para tratar todo el caudal que recibe diariamente, unos 80.000 metros cúbicos al día.

Es por eso que una parte del flujo se tiene que derivar a la estación EDAR I. En lo que se refiere a la primera fase de la obra, ya se ha realizado el replanteo y el desbroce de los terrenos y ya han comenzado los trabajos para aplanar la parcela y se están haciendo las excavaciones para la cimentación de las estructuras y los edificios.

Esta primera fase tiene un presupuesto de 142 millones de euros, IVA incluido, y está financiado en un 80 por ciento con fondos europeos Next Generation, mientras que el 20 por ciento restante será asumido por EMAYA en colaboración con la Conselleria de la Mar i Cicle de l'Aigua del Govern balear a través del canon de saneamiento. El plazo de ejecución será de 30 meses por lo que las obras estarán acabadas en agosto de 2026.

La puesta en marcha de la instalación, dada la complejidad de la infraestructura, se prolongará durante un año, así que está previsto que a partir de agosto de 2027 sea EMAYA quien se encargue de su explotación. La nueva depuradora, una vez operativa, permitirá ampliar el pretratamiento y tratamiento primario y gestionar las puntas de caudal que se registran en episodios de lluvias. Asimismo aumenta hasta 4 las líneas de tratamiento biológico, incrementa el tratamiento terciario, con posibilidad de ampliarlo hasta los 105.000 metros cúbicos al día, e incorpora una línea de fangos con capacidad de producir energía eléctrica a partir del biogás generado.

La segunda fase, por su parte, tendrá un coste unos 70 millones de euros IVA Incluido y, aparte del citado emisario de 2 metros de diámetro y 4 kilómetros de longitud, incluye dos líneas adicionales de tratamiento biológico y ampliaciones en la capacidad de la planta.

Actualmente el proyecto de esta segunda fase se encuentra en periodo de redacción. Se espera que el proyecto definitivo esté acabado en junio de este año y que todos los trámites administrativos estén acabados en diciembre de 2024.

La nueva depuradora de Palma estará operativa en agosto de 2027 tras una inversión de...