sábado. 18.07.2026

Palma da el pistoletazo de salida a uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de las últimas décadas: la construcción del primer gran recinto ferial de la ciudad, con capacidad para 8.000 personas y una superficie de hasta 20.000 metros cuadrados.

El alcalde, Jaime Martínez Llabrés, presentó las bases del concurso de anteproyectos arquitectónicos, aprobado por la Junta de Govern, que busca seleccionar el diseño definitivo de una infraestructura pensada para marcar un antes y un después en la proyección de Palma.

La ciudad, única capital de provincia del Estado sin recinto ferial propio, pone así en marcha un proceso que culminará, previsiblemente en 2027, con la inauguración de un complejo multidisciplinar en los terrenos colindantes al Hospital de Son Llàtzer. El nuevo recinto se erige como pieza clave dentro del distrito Palma Culture and Innovation Bay, el megaproyecto que aspira a reposicionar la ciudad en el mapa mediterráneo de la innovación, la cultura y el turismo congresual.

"Este recinto será un acelerador económico y social, especialmente para la pequeña y mediana empresa. Es una deuda histórica con la ciudad y con barrios como Son Ferriol", afirmó el alcalde.

Más que ladrillo: una infraestructura transformadora

El recinto ferial no es solo un edificio. Según las bases del concurso, deberá ser un espacio versátil, autosuficiente y capaz de acoger ferias, congresos, exposiciones y eventos de gran formato. La previsión incluye pabellones modulares de hasta 12 metros de altura, zonas logísticas, áreas de restauración, salas de conferencias, y un aparcamiento para hasta 2.000 vehículos, con plazas para coches eléctricos y bicicletas. Todo ello, pensado con un enfoque sostenible, integrador y con impacto mínimo sobre el entorno natural.

La conexión con la nueva línea ferroviaria Palma–Llucmajor y con la red de transporte público será clave en su diseño. Se exigirá además que las propuestas contemplen estudios de movilidad, impacto ambiental y capacidad de ampliación futura.

El jurado: arquitectura, ingeniería y tejido social

El jurado que elegirá el anteproyecto ganador estará presidido por el alcalde y contará con profesionales de Urbanismo, Movilidad, arquitectos de prestigio, ingenieros y representantes vecinales y empresariales, incluyendo a CAEB y PIMEM. El proceso será abierto, anónimo y se desarrollará en una única fase, con un presupuesto de 55.000 euros en premios financiado por el Impuesto de Turismo Sostenible.

El primer premio se llevará 25.000 euros; los dos finalistas, 15.000 cada uno. La fecha límite para presentar propuestas: 30 de septiembre de 2025.

Un motor para otra Palma

El futuro recinto se perfila como eje vertebrador de una nueva Palma. Con él, se pretende dinamizar barrios como Son Ferriol, donde también avanzan otros proyectos estructurales, como el nuevo IES o las instalaciones sociosanitarias en la possessió de Son Llàtzer. Al mismo tiempo, se reforzará la conexión entre la fachada marítima y Playa de Palma, donde el consistorio ha activado un plan integral de transformación.

“Palma se prepara para ser más que sol y playa. Esta infraestructura permitirá atraer congresos, ferias especializadas como HORECA o la Feria de Arte Contemporáneo, y abrirá la puerta a nuevas oportunidades de inversión, empleo y visibilidad internacional”, aseguró Martínez Llabrés.

40 millones para recuperar el tiempo perdido

El proyecto contará con un presupuesto de ejecución de 40 millones de euros, y aspira a posicionarse como uno de los grandes polos de desarrollo del área metropolitana. Para el alcalde, esta es una pieza “imprescindible” para que Palma pueda competir en la liga de las ciudades que lideran el turismo de negocios, el emprendimiento cultural y la economía del conocimiento.

Con este paso, la capital balear deja atrás décadas de retraso y se lanza a disputar su lugar en el circuito internacional de ferias y congresos. El reloj corre, pero Palma ya ha empezado la cuenta atrás.

Arranca la carrera para diseñar el nuevo recinto ferial de Palma