sábado. 18.07.2026

La formación continua, asignatura obligatoria

En alguna otra ocasión me he referido ya a la formación como la clave para el crecimiento económico de Baleares y para que éste beneficie también a los residentes y trabajadores locales, un debate de plena actualidad. Máxime en una Comunidad Autónoma que sigue liderando el índice de abandono escolar prematuro (19,1% frente al 13,5% de media nacional), según datos del Ministerio de Educación recogidos estos días en la Encuesta de Población Activa (EPA). Una formación que no solo atañe a nuestros jóvenes, que también, sino que engloba a todos los tramos de edad: desde la etapa escolar hasta cualquier profesional en cualquier sector, novel o veterano.

"Nadie nace sabido, por muchos años que lleve en su profesión"

Recientemente he asistido al curso ‘Presencia Ejecutiva: Asertividad, Seguridad y Autoridad. Los 3 pilares del comunicador eficaz’, impartido en la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares de la mano de la periodista Maitane Moreno. Diseñado no sólo para periodistas, sino para todo aquél, de diferentes ámbitos profesionales, que en un determinado momento debe exponer en público bien como portavoz de alguna empresa ante los medios de comunicación, en una charla interna, consejo de administración, campus universitario, etc. La seguridad en la transmisión de ideas y proyectos, los métodos para captar la atención, optimizar el tiempo o usar correctamente el lenguaje no verbal requiere de técnicas y un aprendizaje continuo. Nadie nace sabido, por muchos años que lleve en su profesión.

Curiosamente, sin estar ligado en el calendario, días después desde CAEB también organizamos la jornada ‘Comunicación y Formación transformadoras para la seguridad y salud laboral’, evento que reunió en Casa Esment a diferentes expertos en prevención laboral conducidos por el reconocido periodista y docente Javier Reyero. Jornada que puso el foco en la comunicación y formación como elementos esenciales para lograr una cultura preventiva dentro del entorno laboral. De nuevo comunicación y formación en el centro de algo tan importante como es la prevención de los riesgos laborales, directamente ligado al absentismo y/o la siniestralidad laboral.

Aparte del contenido de la jornada, me llamó la atención el conductor de ésta, el mencionado Javier Reyero, de larga trayectoria como consultor de comunicación, profesor universitario… además de presentador de televisión al que yo recordaba de su etapa en Telemadrid cuando aún era un joven estudiante de Periodismo. Y una vez más pensé, después de admirar su capacidad comunicativa, su temple y su forma de conducir un evento dirigido mayoritariamente a un sector tan diferente al mío como son los técnicos en riesgos laborales, que la formación continua nunca hay que olvidarla. Más si cabe (o igual) en una profesión tan variada y cambiante como la periodística.

Toda esta reflexión aterriza en los gérmenes de una nueva temporada turística que, como hemos podido comprobar ya en la feria FITUR 2025, volverá a situar el turismo en el centro del debate, tanto por lo bueno, el trabajo y los beneficios que nos deja a nivel nacional y especialmente en Baleares; como por lo menos bueno, los daños colaterales que provoca a la ciudadanía local.

Una nueva temporada marcada por la dicotomía de cómo lograr el equilibrio que nos lleve hacia ese turismo sostenible y amable con el residente, además de por la falta de mano de obra. Un problema, este último, que arrastramos desde la pandemia y que se acentuará más si cabe si el Congreso de los Diputados acaba validando la reducción de la jornada laboral aprobada por el Gobierno. Y cuya solución pasa, de forme ineludible, por la innovación, la apuesta por la tecnología y, sin duda, la formación. Formarse, en nuestra juventud y a lo largo de nuestra trayectoria profesional, debería ser -insisto- una asignatura obligatoria.

La formación continua, asignatura obligatoria