miércoles. 17.08.2022

Como ahorrar en vacaciones y ser feliz

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Oficialmente esta semana le damos la bienvenida al más que esperado verano.

 

En mi sección, siempre intento explicaros cómo funcionan determinados productos bancarios, para que si vais a contratarlos alguna vez, al menos ya tengáis una pequeña idea a la hora de interpretarlos.

 

Pues bien, en este primer post tras mi ausencia, me gustaría desmarcarme y hablaros sobre cómo ahorrar en vacaciones y ser feliz. Suena bien, ¿verdad?.

 

Muchos de vosotros pensaréis que ahorrar requiere cierta dosis de sufrimiento, y puede que tengáis algo de razón. Pero no debemos mirar el ahorro desde el punto de vista del sufrimiento, sino como algo que nos llevará a conseguir aquello que queremos, pese a que necesitemos hacer algún pequeño esfuerzo.

 

Estaréis de acuerdo conmigo en que las cosas que se consiguen a base de esfuerzo, nos saben incluso mejor. Pero tampoco debemos torturarnos con ello, porque si lo hacemos, no saboreamos nuestra recompensa como toca.

 

En este post, pretendo aportaros algunos consejos para que disfrutéis de vuestras vacaciones siendo felices, sin estrés ni remordimientos:

 

El primero de mis consejos es: invierte en experiencias. Ahorrar para conseguir algo material es totalmente lícito, pero incluso en este caso, es bueno no perder de vista el componente “emocional” del objeto en sí.

 

Os pondré un ejemplo práctico. Soy cantante de un grupo de rock desde hace varios años y me apetecía muchísimo tener un pie de micro que me identificase. Pues bien, ahorré hasta conseguirlo y ahora lo mimo porque cuando me subo al escenario con él, me aporta ese “toque” que yo buscaba.

 

Por tanto, pese a ser un objeto material, para mí es importante lo que me hace sentir, el componente “emocional”.

 

Es muy gratificante invertir en experiencias. ¿Por qué?.Una buena experiencia se recuerda siempre. Las experiencias se comparten (con los amigos, con la familia). Aumentan nuestras emociones positivas. Cada experiencia, cada sensación que experimentamos es distinta, nunca se repite.

 

Segundo consejo: no gastes lo que no tienes. No merece la pena endeudarse. Si eres de los que has ahorrado durante al año pensando en ese maravilloso viaje que quieres hacer en verano, perfecto.

 

Pero si no lo has hecho, no te agobies. Constantemente tanto los bancos como las financieras, nos bombardean con miles de anuncios (sobre todo en vacaciones), ofreciéndonos préstamos preconcedidos, a pagar en “cómodos plazos”. Se nos olvida que a menudo, el tipo de interés al que nos enfrentamos es elevado.

 

Lo mejor: adapta tus vacaciones a tu presupuesto. Los que tenemos la suerte de vivir en un lugar privilegiado como ses Illes Balears, jugamos con ventaja.

 

Hay miles de cosas por hacer gratis o a precios no excesivamente caros. Por ejemplo: Dedicar el verano a recorrer esas playas y calas que desconocemos. Siempre puedes llevar una nevera y bocatas. Hacer snorkel (el buceo de toda la vida) y “perdernos” en las aguas cristalinas de nuestras islas. Excursiones en Kayak, Paddle surf, barcos compartidos: tienes multitud de ofertas.

 

Tercer consejo: resérvate un “momento especial” para el final. Lo que ocurre al final de las vacaciones, se recuerda mejor. Por ejemplo: Una actividad que os guste a todos. Una cena en algún lugar especial. Una escapada ida y vuelta a alguna de las islas cercanas…

 

Cuarto consejo: dedica como mínimo 8 días a tus vacaciones. Está demostrado científicamente que tanto nuestro cuerpo como nuestra mente, empiezan a notar los efectos de las vacaciones a partir del segundo día de descanso.

 

A partir de ese segundo día de desconexión, se produce un aumento general de nuestra energía y una clara mejoría de nuestra salud. A los ocho días, ese proceso alcanza su cumbre. Por tanto, ya sabes el tiempo mínimo que necesitas para descansar.

 

Quinto consejo: dedica tiempo a tu gente, tu familia, tus amigos. Ese tiempo que no has podido dedicarles porque el “día a día “te come. Y sobre todo, no te olvides de ti, de lo que te gusta. La mayoría de nuestras aficiones no resultan caras. Hay pequeños placeres que podemos saborear mucho mejor cuando disponemos de tiempo libre: leer, pintar, escuchar música, hacer deporte al aire libre (¡nos ahorramos el gimnasio!).

 

Resumiendo: disfrutar de cada momento. Eso, queridos y queridas mías, ES GRATIS. Podemos y debemos hacerlo, porque nuestro tiempo aquí no es infinito.

 

Ya sabéis: “Carpe diem” y como siempre os digo, no olvidéis ser felices (que por cierto, también es gratis).

 

Amenazo con volver la semana que viene…

Como ahorrar en vacaciones y ser feliz
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