Como cada verano, España vuelve a ser protagonista del turismo internacional, con cifras récord de visitantes y una recuperación que ya es estructural. Pero junto a los buenos datos, también se han intensificado las críticas al sector, muchas veces centradas en la masificación, la presión sobre la vivienda o la pérdida de calidad de vida en ciertos destinos.
En los últimos meses hemos visto decisiones como del Ayuntamiento de Barcelona de prohibir los alquileres turísticos a partir de 2028 ha reactivado este debate a nivel nacional e internacional. Al mismo tiempo, ciudades como Málaga o Palma se enfrentan a protestas vecinales que reclaman mayor regulación de la actividad turística, e incluso, padecen altercados promovidos por activistas anti-turismo.
En este contexto, creo necesario reivindicar una narrativa más justa y basada en hechos. Porque el turismo, con sus luces y sus retos, sigue siendo el gran motor económico, social y territorial de España. Y, sobre todo, una fuerza transformadora que no podemos permitirnos demonizar.
"El turismo, con sus luces y sus retos, sigue siendo el gran motor económico, social y territorial de España"
Un motor económico que impulsa a toda España
Según Exceltur, el turismo generó el pasado año 207.763 millones de euros, lo que representa el 13,1 % del PIB nacional. Además, el gasto de turistas internacionales alcanzó los 126.282 millones de euros, un 16,1 % más que en 2023, con 93,8 millones de visitantes (+10,1 %).
Las previsiones para 2025 siguen esta senda positiva. Exceltur estima que la actividad turística alcanzará los 223.000 millones de euros, con un crecimiento previsto del 3,3 %, frente al 2,4 % estimado para el conjunto de sectores. Lejos de desacelerar, el turismo lidera, aunque se sigue confirmando la tendencia a moderar y “normalizar” el ritmo de crecimiento, después de los años post-pandemia de incrementos acelerados.
Además, el sector ha demostrado una enorme capacidad de generación de empleo: en 2024 se crearon 72.310 nuevos puestos de trabajo, con una tasa de temporalidad del 7,8 % y un 97 % de contratos indefinidos. Frente a la creencia de que el empleo turístico es precario, los datos muestran una evolución estructural hacia la estabilidad y la profesionalización, y sin ir más lejos, el último Convenio firmado en una Comunidad-referente como Baleares estableció un crecimiento del 13,5% en tres años, comenzando con un +6% en 2025, como respuesta a los retos que afronta el sector para captar y retener talento.
La principal fuente de financiación externa del país
En 2024 los ingresos por turismo generaron un superávit neto de 68.425 millones. Como publicó Hosteltur, España logró un superávit récord en la balanza de pagos por turismo, consolidando su papel como principal fuente de divisas.
Esta contribución es clave en un contexto internacional marcado por el encarecimiento del crédito, las tensiones geopolíticas y los retos del déficit público. Defender el turismo es también una forma de reforzar la solvencia y la estabilidad macroeconómica de España.
Un ecosistema que genera riqueza en cadena
El turismo no solo crea valor en hoteles o aeropuertos. Por cada euro generado por el turismo, se activan 1,5 euros adicionales en sectores como la construcción, el transporte, la gastronomía, el comercio o la cultura. Hablamos de una cadena de valor que dinamiza 12 de las 17 ramas productivas de nuestra economía.
Expansión recogía hace unos días que el turismo de interior creció un 8 % en el primer semestre de 2024. Además, El País publicaba que el turismo gastronómico y cultural ha crecido más de un 30 % frente al 7 % del turismo de sol y playa, y el gasto turístico aumentó un 51 % en el norte y el interior. Algo que refleja una evolución saludable y sostenible del modelo turístico español por las siguientes razones: diversificación del modelo turístico, desestacionalización y redistribución.
"Por cada euro generado por el turismo, se activan 1,5 euros adicionales en sectores como la construcción, el transporte, la gastronomía, el comercio o la cultura"
Un sector en transformación permanente
No negamos los retos: la presión sobre la vivienda, la congestión en determinados espacios públicos o la necesidad de una mejor regulación urbana. Pero es injusto responsabilizar al turismo de problemas estructurales que requieren políticas fiscales, sociales y de vivienda más ambiciosas.
El sector lleva años transformándose hacia un modelo más sostenible, digitalizado y regenerativo. Desde 2019, las plazas hoteleras de 4 y 5 estrellas han aumentado un 10 %, apostando por un modelo de valor frente al de volumen. Las empresas turísticas están invirtiendo en eficiencia energética, accesibilidad, gestión hídrica y economía circular.
En Meliá, llevamos más de una década integrando criterios ESG en nuestra estrategia empresarial. Y creemos firmemente que la sostenibilidad no es una opción, sino el único camino posible.
"El sector turístico es un sector que busca soluciones"
Además, el sector turístico es un sector que busca soluciones. Las cadenas hoteleras están intensificado su implicación en uno de los grandes retos sociales de los destinos turísticos: el acceso a la vivienda. Ante el encarecimiento del alquiler y la escasa oferta residencial en zonas como Baleares o Canarias, compañías del sector han comenzado a comprar, alquilar o construir viviendas para sus trabajadores. Esto, sin duda, representa un esfuerzo del sector por avanzar hacia un modelo turístico más equilibrado, justo y comprometido con las comunidades locales.
Pero este esfuerzo no puede ser solo del sector. España necesita un pacto social y político que garantice un modelo turístico sostenible, competitivo y, sobre todo, respetado y valorado. El turismo no puede seguir siendo el chivo expiatorio de problemas estructurales. Debe ser parte de la solución. Porque lo es.
Desde mi doble responsabilidad al frente de Exceltur y de Meliá, reafirmo mi compromiso con un modelo turístico que impulse el desarrollo con responsabilidad, redistribuya la riqueza a lo largo del territorio, proteja el entorno y el patrimonio, y contribuya a mejorar la vida de las personas.
Defender el turismo no es una cuestión corporativa. Es una cuestión de país. Y es una responsabilidad que todos compartimos.
Recuperar el orgullo por una historia de éxito
A pesar de los datos, el turismo sufre hoy una creciente erosión reputacional. En demasiadas ocasiones, se le responsabiliza de fenómenos que tienen causas mucho más amplias, generando una percepción que pone en riesgo no solo su desarrollo futuro, sino también la convivencia social en algunos destinos.
Por eso, desde Exceltur hemos lanzado la campaña “Turismo que suma”, con el apoyo de CEHAT, la Mesa del Turismo y numerosas asociaciones regionales. Esta iniciativa tiene un objetivo claro: recuperar el reconocimiento social del turismo como actividad generadora de empleo, vertebradora del territorio, promotora de diversidad cultural y financiadora de los servicios públicos que todos disfrutamos.
