-Yo: Señor Cook, en primer lugar, quiero agradecerle que haya aceptado esta entrevista. Usted fue el pionero del turismo organizado. ¿Qué siente al ver el turismo actual?
-Thomas Cook: Gracias a ti Biel por pensar en mi para dar mi visión sobre el turismo y la Tour operación actual. Respondiendo a tú pregunta, siento admiración. En mi época organizar un viaje requería semanas de correspondencia, acuerdos con compañías ferroviarias y mucha confianza entre las partes. Hoy, los intermediarios, venden el mundo desde un teléfono móvil o una plataforma tecnológica. Pero, curiosamente, la esencia del negocio no ha cambiado, el turismo sigue basándose en tres pilares: transporte, alojamiento y confianza. La tecnología ha cambiado el canal, pero no la naturaleza del negocio.
-Yo: ¿Qué ha cambiado más entre el turismo de su época y el actual?
-Thomas Cook: Tres cosas: La escala, en mi época transportar 500 viajeros era extraordinario. Hoy un solo operador puede mover millones de personas al año. La velocidad, antes un viaje se planificaba durante meses y hoy se reserva en segundos, y por último, pero no menos importante, la presión por el precio, en el siglo XIX el viajero quería descubrir el mundo, hoy muchas veces busca simplemente la tarifa más baja. Ese cambio ha transformado profundamente la industria.
-Yo: ¿Tiene futuro el Tour Operador tradicional?
-Thomas Cook: Sí, pero no todos sobrevivirán. Los que aporten valor seguirán siendo relevantes y ese valor se basa en tres cosas: conocimiento profundo del destino, capacidad de compra y negociación y distribución organizada. Los operadores que solo compitan en precio estarán siempre en riesgo.
-Yo: ¿Puede sobrevivir un Tour Operador sin aerolínea propia?
-Thomas Cook: Difícilmente a largo plazo. En mi época dependíamos del ferrocarril y hoy el equivalente es el avión. Quien controla el transporte controla la capacidad, el precio y el flujo de viajeros hacia los destinos. Un operador sin conectividad depende demasiado de terceros y en los negocios, la dependencia rara vez es una ventaja.
-Yo: ¿Qué opinión le merecen las garantías hoteleras?
-Thomas Cook: Las garantías son una de las grandes herramientas del turismo organizado. Permiten a los hoteles tener previsibilidad y a los operadores ofrecer precios competitivos, pero también pueden convertirse en un arma de doble filo. Si se negocian mal, generan dependencia, presión de precios y guerras comerciales. Las garantías solo funcionan cuando existe equilibrio entre riesgo y beneficio para ambas partes.
-Yo: Su empresa quebró en 2019 después de casi dos siglos de historia. ¿Cómo interpreta ese final?
.Thomas Cook: Con pena y resignación. Mi empresa sobrevivió 178 años, algo extraordinario para cualquier organización, pero el turismo cambia rápidamente. Las empresas que no se adaptan a la tecnología, a los nuevos canales de distribución y a las nuevas expectativas del viajero terminan desapareciendo. En turismo, la historia es importante, pero la capacidad de adaptación lo es aún más.
-Yo: ¿Qué recomendaría a destinos lejanos que quieren cerrar acuerdos con Tour Operadores?
-Thomas Cook: Tres cosas muy importantes: primero conectividad aérea, sin accesibilidad, no hay turismo. Segundo producto claro y diferenciador, el operador necesita saber exactamente qué está vendiendo, y tercero rentabilidad sostenible, porque cuando un destino entra en una guerra de precios, todos pierden: hoteles, operadores y destino. El turismo sostenible no es el más barato, es el que genera valor para todas las partes.
-Yo: ¿Cómo imagina el turismo dentro de 20 años?
-Thomas Cook: Más tecnológico, más personalizado, pero también más emocional. Porque viajar responde a algo profundamente humano: la curiosidad por descubrir el mundo. Y mientras exista esa curiosidad, siempre habrá alguien organizando viajes.
-Yo: Señor Cook, he disfrutado de hacer esta entrevista por su contenido y su sinceridad. Gracias muchas gracias y he tomado muy buena nota de cada mensaje que nos ha dado. Para terminar, mande un mensaje al sector.
-Thomas Cook: Ha sido un placer Biel, me ha encantado. Mi mensaje es “El turoperador no desaparecerá, desaparecerán quienes olviden por qué nació.”.
