La Asociación de Viviendas Vacacionales (ETV) ha reclamado rigor, coherencia y responsabilidad en el debate sobre el acceso a la vivienda en Baleares, tras las recientes declaraciones de MÉS per Mallorca en las que se plantea la abolición del alquiler turístico vacacional.
Desde la entidad consideran que la vivienda es una cuestión “demasiado sensible” como para abordarla mediante soluciones simplistas o consignas ideológicas, especialmente cuando se propone eliminar una actividad legal, regulada, limitada por plazas y sometida a controles administrativos y obligaciones fiscales estrictas.
ETV defiende que las estancias turísticas vacacionales legales constituyen un sistema controlado que genera una economía circular real. Según la asociación, la mayor parte de los ingresos derivados de esta actividad permanece en las islas y beneficia directamente a familias locales, así como a un amplio tejido de pequeñas empresas, autónomos y servicios vinculados al territorio. Además, subrayan que este modelo contribuye al mantenimiento del patrimonio residencial y a la redistribución de la renta a escala local.
La asociación considera contradictorio que ahora se cuestione este sistema cuando, en anteriores etapas de gobierno en las que MÉS tuvo responsabilidades directas, se participó en la ampliación de plazas hoteleras. Un modelo que, recuerdan, históricamente ha sido criticado por esa misma formación por canalizar una parte significativa de sus beneficios fuera de Baleares.
En este contexto, ETV sostiene que la prioridad debería ser reforzar el principio de legalidad y no abolir actividades que funcionan conforme a derecho. A su juicio, la “verdadera abolición pendiente” es la del alquiler turístico ilegal, que distorsiona el mercado, genera competencia desleal y contribuye a tensionar el acceso a la vivienda. La entidad lamenta que, cuando se tuvo la responsabilidad de gobernar, no se actuara con la determinación necesaria para erradicar esta problemática.
Asimismo, la asociación advierte de que atribuir el problema de la vivienda exclusivamente a las estancias turísticas es una simplificación que oculta otros factores estructurales, como la falta de seguridad jurídica en el alquiler residencial, la incertidumbre del pequeño propietario o la ausencia de garantías eficaces frente a impagos y ocupaciones. Según ETV, estas circunstancias han provocado que muchas viviendas no salgan al mercado y que, con mayor seguridad jurídica, una parte significativa podría volver al alquiler residencial.
A ello se suma, según la entidad, un crecimiento poblacional difícilmente asumible y una tolerancia excesiva hacia situaciones de ilegalidad que acaban compitiendo con actividades reguladas. En este sentido, defienden que la solidaridad social debe articularse a través de políticas públicas responsables y no mediante la estigmatización de quienes cumplen la normativa.
Finalmente, ETV apela a la coherencia personal y política en el debate público. Recuerda que en la pasada legislatura hubo dirigentes que defendían no vender vivienda a extranjeros y que, sin embargo, fueron los primeros en hacerlo, así como personas de esa misma formación que disponen de viviendas en régimen de alquiler. “Si se defiende la abolición, el primer paso debería ser empezar por uno mismo”, señalan, planteando que dichas viviendas se destinen a fines sociales.
“La coherencia personal es el fundamento de la credibilidad política”, concluye la asociación, que tras el congreso de MÉS reclama para Baleares “menos consignas y más responsabilidad, más coherencia y menos eslóganes”.
