Mallorca se posiciona entre los destinos con mayor crecimiento hotelero de España durante el primer semestre de 2025, según el último Barómetro del Sector Hotelero elaborado por STR y Cushman & Wakefield. La isla ha registrado un aumento del 10,8% en el precio medio diario por habitación respecto al mismo periodo del año anterior, uno de los mayores incrementos del país.
Este dato coloca a Mallorca como el cuarto destino con mayor subida de precios, solo por detrás de Marbella (15,4%), Zaragoza (11,5%) y Granada (11%), y muy por encima de la media nacional, situada en un incremento del 6,5% (hasta los 158,2 euros por noche).
Aunque Marbella sigue liderando en precios absolutos (312,4 euros por noche), Mallorca destaca por consolidarse como un mercado en plena expansión, especialmente atractivo para el turismo de gama media-alta. Esta evolución de precios es reflejo de una mayor demanda, de la inversión en calidad hotelera y del fortalecimiento de la marca Mallorca como destino turístico premium.
En términos de ingresos por habitación disponible (RevPAR), indicador clave para medir la rentabilidad hotelera, el conjunto de España experimentó un incremento del 6,9%, superando ampliamente el crecimiento medio de Europa (1,5%). En este contexto, las Baleares, aunque no lideran en ocupación —superadas por Canarias (más del 80%), Málaga (79,7%) y Alicante (78,8%)—, mantienen una posición sólida gracias a la elevada tarifa media diaria.
Los datos reflejan una tendencia positiva para el sector turístico balear, que, a pesar de los desafíos de capacidad y sostenibilidad, sigue mostrando una capacidad notable de recuperación y crecimiento. El comportamiento del mercado hotelero en Mallorca durante este semestre confirma que las islas siguen siendo un pilar clave del turismo nacional, tanto en términos de volumen como de rentabilidad.
El informe también destaca la situación en otros destinos relevantes: Barcelona (195,5 euros por noche) y Madrid (179,5 euros) se mantienen como referentes urbanos, aunque con subidas de precio más moderadas (3,1% y 6,6%, respectivamente). En contraste, Valencia fue la única gran ciudad que experimentó un descenso de precios (-2,6%), influida por una caída del 4,5% en la ocupación.
Con estos resultados, el sector hotelero español consolida su posición como uno de los más dinámicos de Europa, impulsado especialmente por el tirón de destinos como Mallorca, que combinan atractivo internacional, estacionalidad extendida y una oferta hotelera en constante evolución.
