El turismo mantiene su fortaleza en Baleares durante los primeros meses del año. Entre enero y abril, el archipiélago recibió 1,63 millones de viajeros, lo que supone un incremento del 7,1% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este crecimiento se ha traducido también en una mayor actividad alojativa. Durante el primer cuatrimestre, los visitantes generaron cerca de 6,9 millones de pernoctaciones en hoteles, apartamentos turísticos y establecimientos de turismo rural, un 5,1% más que un año antes.
Los hoteles continúan concentrando la mayor parte de la demanda turística. Más de 1,45 millones de viajeros eligieron este tipo de alojamiento hasta abril, un 7,5% más que en 2025, acumulando más de 6,2 millones de estancias.
Por su parte, el segmento extrahotelero también mantiene una evolución positiva. Los apartamentos turísticos y alojamientos rurales recibieron más de 170.000 viajeros en los cuatro primeros meses del año, con un crecimiento del 4,6%, mientras que las pernoctaciones aumentaron un 2,1%.
Abril impulsa la temporada
El mes de abril confirmó la tendencia alcista del sector. Baleares recibió 958.000 viajeros, un 7,7% más que en el mismo mes del año pasado. Estos visitantes realizaron más de 4,2 millones de pernoctaciones, lo que representa un incremento cercano al 5%.
El comportamiento más dinámico se observó en el alojamiento extrahotelero. Los apartamentos turísticos y establecimientos rurales registraron una subida del 13,1% en el número de viajeros y del 16% en las pernoctaciones, reflejando una creciente diversificación de la oferta y de las preferencias de los visitantes.
Uno de los datos más destacados del mes fue el excelente comportamiento del turismo rural. Baleares alcanzó en abril el mayor grado de ocupación de España en este segmento, con una tasa del 48,7%.
Dentro del archipiélago, Mallorca se consolidó como el principal destino rural, concentrando más de 112.000 pernoctaciones y registrando una ocupación cercana al 50% de las plazas ofertadas, la más elevada del país.
Las cifras reflejan que la temporada turística ha comenzado con mayor intensidad que el año anterior, reforzando el papel del turismo como principal motor económico de Baleares. El incremento de visitantes y pernoctaciones durante los primeros meses del ejercicio anticipa una campaña estival con perspectivas favorables para hoteles, restauración, comercio y servicios vinculados a la actividad turística.
Además, el crecimiento del alojamiento extrahotelero y del turismo rural apunta a una demanda cada vez más diversificada, un factor que contribuye a ampliar la actividad más allá de los tradicionales meses punta de verano y favorece la desestacionalización del destino.
