El mercado laboral balear ha entrado en velocidad de crucero antes del inicio de la temporada turística. Marzo se salda con 32.805 contratos, un 12,2% más que hace un año, en un contexto de crecimiento generalizado en todas las islas y con especial intensidad en Ibiza, donde la contratación se dispara un 20,1%. Así lo refleja el informe de coyuntura laboral que ha sido presentado por la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer.
El dinamismo no solo es territorial, sino también temporal: respecto a febrero, el número de contratos crece un 45,5%, lo que anticipa una campaña turística que arranca con fuerza. Mallorca concentra el grueso de la actividad (26.309 contratos), aunque el mayor impulso relativo se registra fuera de la isla mayor.
Más allá del volumen, el dato clave está en la calidad del empleo. Casi tres de cada cuatro contratos firmados en marzo son indefinidos (72,6%), muy por encima de la media nacional. Este diferencial refuerza uno de los cambios estructurales del mercado laboral balear tras la reforma laboral: más estabilidad en un entorno tradicionalmente marcado por la temporalidad.
En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social supera por primera vez en un mes de marzo las 540.000 personas (540.388), con un crecimiento interanual del 3%, por encima del conjunto de España. En términos mensuales, el aumento es aún más significativo: 35.108 ocupados más, el mayor incremento de todas las comunidades autónomas.
Este avance se apoya tanto en el empleo asalariado como en el trabajo por cuenta propia. Los autónomos ya superan los 103.000 afiliados y representan cerca de una quinta parte del total, consolidando su peso en la estructura productiva del archipiélago.
El otro gran indicador, el paro, confirma la tendencia positiva. El número de desempleados cae un 8,1% interanual hasta las 26.518 personas, situando la tasa administrativa en el 4,7%, medio punto por debajo de hace un año. La reducción es generalizada, con descensos especialmente intensos en Formentera y Menorca.
En términos económicos, los datos apuntan a un mercado laboral que no solo crece, sino que gana estabilidad y amplía su actividad más allá de los meses punta. La desestacionalización, uno de los grandes retos históricos de Baleares, empieza a reflejarse en las cifras.
Con todo, el contexto internacional incierto sigue siendo un factor de riesgo. Aun así, el arranque de la temporada turística llega con una base laboral más sólida que en ejercicios anteriores, lo que refuerza las expectativas de crecimiento para los próximos meses.
