jueves. 22.02.2024

PIMEM, a través de sus asociaciones culturales Illescena y ABSEDI, ha cerrado un convenio de colaboración con el Grupo Carrillo para dar a conocer al tejido empresarial de la isla las ventajas de invertir en cultura y como se traduce en una rentabilidad fiscal para las compañías que inviertan en cultura. Mediante el proyecto “Fan & Money”, primera plataforma de mecenazgo cultural creada por Grupo Carrillo, que vincula proyectos culturales y empresas, personas físicas y sociedad civil en general, “la patronal mallorquina quiere llegar al máximo número de empresas para que éstas conozcan y, tengan como opción segura y rentable, invertir en espectáculos en vivo, producciones audiovisuales o simplemente en proyectos culturales”, según el gerente de la Federación, Marcos Cañabate.

Por su parte, Carmen Lorenzo, portavoz de la empresa madrileña, asegura que “hablamos de fórmulas como mecenazgo y aprovechamiento de los incentivos fiscales, patrocinios y mayor visibilidad de las marcas, obtención de importantes rentabilidades por participación de resultados o fomento de la responsabilidad social corporativa”.

En el caso de los espectáculos en vivo “los gastos realizados en la producción y exhibición de espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales tendrán una deducción del 20 por ciento. La base de la deducción es para los costes directos de carácter artístico, carácter técnico y promocional de los espectáculos”.

Los límites son la minoración de la base de deducción en el importe de las subvenciones recibidas, la deducción máxima de 500.000 euros por sociedad y cabe destacar que la deducción más las ayudas no podrán superar el 80% del gasto que genera deducción. En cambio, los requisitos es tener el certificado emitido por el Instituto Nacional de Artes Escénicas y Música (INAEM), una reinversión del 50% del beneficio en el mismo ejercicio o los 4 siguientes.

En el caso de las producciones audiovisuales las inversiones van dirigidas a las producciones españolas de largometrajes y cortometrajes cinematográficos y de series audiovisuales de ficción, animación o documental, que permitan la confección de un soporte físico previo a su producción industrial seriada. Éstas darán derecho al productor o a los contribuyentes que participen en la financiación a una deducción del 30 por ciento respecto del primer millón de base de la deducción y del 25 por ciento sobre el exceso de dicho importe.

La base de la deducción estará constituida por el coste total de la producción, así como por los gastos para la obtención de copias y los gastos de publicidad y promoción a cargo del productor hasta el límite para ambos del 40 por ciento del coste de producción.

Para los representantes de la sectorial de cultura de PIMEM, Gaspar Morey de Illescena y Pepe Bauzá de ABSEDI la iniciativa abre un nuevo escenario de financiación, en este caso privada, que hay que aprovechar. Bauzá asegura que “este incentivo fiscal es sano, coherente y universal.

Cualquier autónomo puede se puede bonificar. Es una inyección vital de la empresa privada a la cultura. Queremos invitar a todas las empresas a dar el paso, que sus asesores fiscales les informen de esta oportunidad”. Por su parte Morey ha recordado que “la cultura no tiene que dar beneficios, como la sanidad, pero se deber invertir en ella sin esperar retorno económico por lo mucho que reporta a la sociedad.

PIMEM difundirá las ventajas de la rentabilidad fiscal para las empresas que inviertan...