El Ajuntament de Palma ha dado el primer paso para recuperar uno de los espacios más degradados y a la vez estratégicos del centro histórico: las galerías comerciales subterráneas de la Plaça Major. La Junta de Govern ha aprobado el inicio del expediente de expropiación de los 25 locales y sus zonas comunes, una operación valorada en 4,22 millones de euros.
La actuación afecta a un total de 1.962,79 metros cuadrados situados en la planta -1 de la plaza. El procedimiento se tramitará mediante el sistema de tasación conjunta y, tras esta aprobación inicial, se someterá a información pública durante un mes antes de su aprobación definitiva.
Más allá de la operación administrativa, la decisión tiene una clara lectura económica y urbana. Las galerías llevan años en situación de abandono, con locales cerrados y una imagen que contrasta con la vitalidad comercial del entorno. Para el Consistorio, la expropiación es un paso “imprescindible” para poder intervenir de forma integral y redefinir el modelo de uso del subsuelo.
El proyecto de reforma nace de un concurso de ideas que ganó el equipo formado por Barceló Balanzó Arquitectes y Scob Arquitectura i Paisatge. Su propuesta plantea abrir completamente las actuales galerías y generar un gran atrio o ágora en el nivel inferior, eliminando la sensación de espacio cerrado y desconectado.
La intervención también prevé soterrar el acceso al aparcamiento y conectar el final de la La Rambla con la plaza, reorganizando el conjunto en dos niveles complementarios: una gran superficie abierta y flexible en cota cero y un espacio inferior diáfano, integrado en la dinámica urbana.
Impacto económico y cultural
La operación no es solo urbanística. Desde el punto de vista económico, supone una inyección pública directa de más de cuatro millones de euros y abre la puerta a un futuro modelo de explotación de los espacios renovados, que podría redefinir la oferta comercial, cultural y de servicios del centro de Palma.
Además, el Ayuntamiento proyecta ubicar en la plaza el futuro Centro de Interpretación de la Ciudad, pieza clave en la estrategia de Palma para optar a la Capital Cultural Europea 2031. Este equipamiento actuaría como nodo central de una red expositiva que incluiría espacios como Can Serra y las Torres des Temple.
Si se cumplen los plazos, la recuperación de las galerías marcará un antes y un después en la configuración del centro histórico. La Plaça Major no solo aspira a reforzar su papel simbólico como corazón urbano, sino también a convertirse en un motor de actividad económica y cultural en plena transformación del modelo de ciudad.
