El Consell de Mallorca ha introducido cambios en el proyecto del Tramo I del segundo cinturón para garantizar su compatibilidad con la futura línea ferroviaria Palma–Llucmajor. La principal adaptación consiste en un paso subterráneo de 15 metros de ancho que permitirá el paso de la tuneladora encargada de las obras del tren.
Según explicó el director insular de Infraestructures e ITV, Rafel Gelabert, “de esta manera ya estará todo preparado para que, cuando se construya el tren, no sea necesario modificar el cinturón”.
El acuerdo entre Consell y Govern ha permitido desplazar el trazado ferroviario hacia el sur, lo que facilita la construcción de la nueva estación del Coll d’en Rebassa y un aparcamiento disuasorio vinculado al proyecto de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM).
La aprobación inicial del Tramo I está prevista para el tercer trimestre de 2025. Esta infraestructura conectará la autopista del aeropuerto con el segundo cinturón desde Son Ferriol y tiene como objetivo principal descongestionar la vía de Cintura. Con un presupuesto estimado de 110 millones de euros, Gelabert lo ha calificado como “el proyecto más importante de la legislatura”.
El trazado prevé un túnel de 845 metros entre el Coll d’en Rebassa y el Camí Fondo, con dos carriles por sentido y calzadas separadas. Además, incorporará carriles para peatones y bicicletas que conectarán el Coll d’en Rebassa, Son Ferriol, Marratxí y Palma.
También se ha rediseñado el paso superior del Coll d’en Rebassa para alejarlo de las zonas residenciales y reducir las molestias a los vecinos, dado que en la actualidad la carretera discurre muy cerca de las viviendas.
La ejecución de este tramo había quedado paralizada en anteriores legislaturas, pero ahora vuelve a situarse como una de las grandes apuestas del Plan de Mejora de Accesos a Palma.
