sábado. 18.07.2026

La calidad de las telecomunicaciones se ha convertido en un factor estratégico para la competitividad empresarial y la cohesión territorial. En este contexto, el último estudio sobre la calidad de la banda ancha en España elaborado por la Asociación de Internautas (AI) confirma que la diferencia entre operadores ya no está tanto en la velocidad prometida como en la fiabilidad de las redes y, sobre todo, en la gestión de las averías. Un terreno en el que Telefónica, a través de Movistar, refuerza su liderazgo.

El informe, basado en datos oficiales de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) y casi ocho millones de mediciones de velocidad realizadas en 2025, sitúa a Movistar como el operador con mejor calidad global tanto en banda ancha fija (BAF) como móvil (BAM), con una puntuación cercana a los ocho puntos sobre diez. En el extremo opuesto se encuentra Vodafone, que no alcanza los seis puntos.

El análisis de la AI pone de manifiesto que el principal factor diferenciador en la banda ancha fija no es la velocidad, sino la fiabilidad del servicio. Movistar registra el menor porcentaje de averías del mercado, con solo un 0,20% de incidencias, muy por debajo de operadores como Orange, MásMóvil o Digi, que superan el 1,5%, y lejos de los peores registros, encabezados por Vodafone (4,46%) y Euskaltel (4,20%).

La capacidad de respuesta refuerza aún más esta posición. Mientras Movistar resuelve las averías en una media de 46 horas, el resto de operadores se mueve entre los cinco y siete días. En un entorno económico cada vez más digitalizado, estas diferencias tienen un impacto directo en la actividad de empresas, autónomos y servicios esenciales.

A ello se suma el porcentaje de incidencias efectivamente reparadas. Movistar supera el 99%, frente a ratios que oscilan entre el 77% y el 79% en la mayoría de operadores, con Digi quedándose por debajo del 70%. Un dato que refleja una red mejor dimensionada y una gestión más eficiente de los recursos técnicos.

Velocidades similares, pero experiencia desigual

En cuanto a las velocidades, el estudio constata que en banda ancha fija las diferencias son mínimas. Todos los operadores superan el 95% de la velocidad ofertada, tanto en descarga como en subida. Es en la banda ancha móvil donde se aprecian mayores contrastes, especialmente en la velocidad de subida, con Movistar alcanzando el 82%, por encima de la mayoría de sus competidores.

Sin embargo, la AI subraya que estos datos, aunque relevantes, tienen un peso menor en la percepción global del servicio frente a la continuidad de la conexión y la rapidez en la resolución de incidencias.

Reclamaciones y atención al cliente

Los servicios convergentes, que ya concentran casi la totalidad de las líneas fijas y móviles de pospago en España, acaparan la mayoría de las reclamaciones. En este apartado, Movistar se sitúa en una posición intermedia, con 1,15 reclamaciones por cada 10.000 usuarios, lejos de los peores registros y por debajo de la media del sector.

En atención al cliente, el operador mantiene niveles de quejas inferiores al 0,1 por cada 10.000 abonados, un indicador que refuerza la percepción de solidez y fiabilidad de la compañía.

Un liderazgo alineado con los retos de la digitalización

Las conclusiones del estudio apuntan a la necesidad de seguir invirtiendo en el mantenimiento y la modernización de las infraestructuras, así como en la mejora de la atención al cliente. En este sentido, el desempeño de Telefónica evidencia una estrategia centrada en la calidad del servicio y en la sostenibilidad de las redes, un aspecto clave ante el uso intensivo que realizan las grandes plataformas digitales.

Además, la AI subraya la importancia de impulsar la colaboración público-privada para extender la conectividad de alta velocidad —fibra óptica y 5G— a todo el territorio, incluidos los municipios más pequeños. Un objetivo alineado con el Plan España Digital 2026 y especialmente relevante para regiones como Baleares, donde la conectividad es un factor decisivo para la competitividad económica y la cohesión social.

En un mercado cada vez más maduro, el estudio confirma que el liderazgo ya no se mide solo en precio o velocidad, sino en la capacidad de garantizar un servicio estable y fiable. Y en ese terreno, Telefónica vuelve a situarse como referencia del sector.

Telefónica marca la diferencia en la banda ancha fija: menos averías y mayor fiabilidad...