Tras su incorporación como chef ejecutiva de Son Bunyola en 2024, Brenda Lisiotti lidera junto a la directora de restauración Marta Pellicer un proyecto culinario que combina excelencia técnica, sensibilidad histórica y una clara apuesta por el producto de proximidad y la sostenibilidad.
Sa Terrassa: cocina internacional con alma mallorquina
Ubicado en una antigua capilla reconvertida, el restaurante Sa Terrassa reafirma su prestigio como enclave de cocina internacional que parte del producto de cercanía. Con una renovada carta de almuerzo y cena, Lisiotti propone platos tradicionales como paellas, croquetas y salmorejo, que conviven con elaboraciones de inspiración global como ceviches, tatakis, tartares, tajines o woks.
La despensa del restaurante habla mallorquín: hortalizas del propio huerto del hotel, cordero autóctono, lechona, gamba roja, y productos gourmet como el jamón ibérico 100%, presa de bellota, atún Balfegó o buey del valle del Esla. La carta de postres es pura frescura e innovación, con elaboraciones como el brioche infusionado en palomitas y naranja, o la tartaleta de lima con gel de albahaca y helado de leche merengada.
Además, su bodega presume de más de 120 referencias, con un fuerte protagonismo de vinos mallorquines, pero sin renunciar a etiquetas nacionales e internacionales cuidadosamente seleccionadas.
El espacio, elegante y acogedor, respeta el alma de la arquitectura tradicional mallorquina, con vigas de madera, piedra vista y un antiguo retablo que da carácter a su sala interior. Su terraza, con vistas al mar y a la Serra de Tramuntana, es uno de los rincones más cotizados de la isla para disfrutar de una experiencia gastronómica con sabor a paisaje.
Sa Tafona: arqueología culinaria en clave de alta cocina
Mucho más que un restaurante, Sa Tafona se presenta como un ambicioso proyecto de investigación y reinterpretación de la cocina mediterránea ancestral. En este espacio íntimo —ubicado en la antigua almazara de la finca del siglo XIII— Brenda Lisiotti y Marta Pellicer proponen una inmersión en los sabores que han moldeado el Mediterráneo a lo largo de los siglos.
El enfoque parte de un estudio profundo de las cocinas de más de 20 países de la cuenca mediterránea, rastreando influencias de imperios como el romano, fenicio, otomano o musulmán, y rescatando recetas y productos que definieron su identidad mucho antes de la llegada del tomate o la patata tras el descubrimiento de América.
La propuesta se materializa en dos menús degustación —uno de cinco pasos y otro de siete— que fusionan tradición, técnica Michelin y creatividad sin límites. Ejemplos como la caldereta de langosta con tosta de trempó, el burek de puerro asado con piñones, la codorniz en arcilla o el espeto de caballa con chermoulah y tomate verde encurtido son testimonio de una cocina que emociona y sorprende.
Una experiencia pensada al detalle
Cada elemento del restaurante Sa Tafona ha sido concebido para amplificar la experiencia: vasos soplados artesanalmente por Lafiore, cubertería de autor, mantelería de alta gama de Garnier Thiebaut y una vajilla única creada por la diseñadora mallorquina Paula Chacartegui, con materiales reciclados de antiguas construcciones de la isla, inspirada en greixoneres tradicionales y utensilios históricos.
Para acompañar los menús, se ha diseñado una selección de bebidas de autor que incluye desde vermuts de producción limitada hasta cervezas artesanas como Oliba Green, elaborada con aceitunas. Los vinos, igualmente exclusivos, provienen de pequeños productores de Mallorca, Grecia, Marruecos y otros rincones poco explorados del Mediterráneo.
Con esta doble apuesta, Son Bunyola Hotel & Villas no solo refuerza su posición como destino de lujo en Mallorca, sino que se consolida como epicentro de una gastronomía que combina excelencia, historia y sostenibilidad. Una razón más para disfrutar del paraíso mallorquín con todos los sentidos.
