La Escuela Universitaria ADEMA ha acogido con satisfacción el avance en la tramitación de la Universidad de Mallorca, después de que la Conferencia General de Política Universitaria haya despejado un trámite que llevaba bloqueado dieciocho meses desde la presentación de la memoria por parte de la Conselleria de Educación y Universidades del Govern balear.
Con este paso, la responsabilidad de culminar el proceso recae ahora en la Comunidad Autónoma de Baleares, que será la institución competente para dar continuidad al procedimiento y decidir sobre la constitución de la futura universidad.
La institución educativa reconoce que el informe preceptivo elaborado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades contiene observaciones de mejora, aunque aclara que muchas de ellas responden a errores derivados de la no consulta de los anexos documentales presentados.
Será la Dirección General de Universidades del Govern balear quien valore nuevamente esos aspectos con el objetivo de garantizar la plena viabilidad del proyecto. Desde ADEMA se subraya que parte de la documentación ya validada por la administración autonómica ni siquiera fue revisada por los técnicos ministeriales, lo que refuerza la necesidad de una nueva evaluación en el ámbito autonómico.
La institución insiste en su voluntad de colaborar estrechamente con el Govern, facilitando toda la información técnica, académica y jurídica necesaria, y reitera su compromiso con un modelo universitario que impulse la calidad, la innovación y la investigación al servicio de la sociedad balear.
ADEMA también pone de relieve un hecho insólito en la tramitación: por primera vez en la historia de este tipo de procesos no se concedió audiencia previa ni a los promotores ni al Govern balear. Este espacio habría permitido presentar directamente la solidez del proyecto, resolver dudas y reforzar la evaluación. La ausencia de este trámite ha limitado la posibilidad de aportar documentación complementaria, como sucedió con algunos enlaces externos que se perdieron en la conversión a PDF y que, según el propio informe, no pudieron ser valorados.
La institución comparte la visión de la Dirección General de Universidades del Govern balear, que considera que el informe llegó con un retraso injustificado de dieciocho meses y ofrece una fotografía desfasada de marzo de 2024. ADEMA añade que esta demora responde a una decisión política y recuerda que las competencias en política universitaria corresponden a la Comunidad Autónoma, que ahora deberá analizar en detalle el proyecto con el objetivo de garantizar que todos los agentes del sistema universitario balear se guíen por los principios de calidad y excelencia.
Más allá de los trámites administrativos, ADEMA ha continuado desarrollando su proyecto universitario. Durante este tiempo ha impulsado nuevas instalaciones, equipos docentes y acuerdos de colaboración con empresas y universidades internacionales. El objetivo es implantar grados y másteres alineados con los sectores estratégicos de las Islas, fomentando la empleabilidad y la transferencia de conocimiento.
Entre los campus que integrarán la futura Universidad de Mallorca destacan Coll d’en Rabassa, junto al Hospital Sant Joan de Déu, con modernas instalaciones, laboratorios, salas de simulación e inteligencia artificial, además del Centro de Investigación Universitaria de Ciencias Médicas; el campus de Inca, especializado en enseñanzas artísticas superiores y en colaboración con universidades internacionales; y Son Rossinyol, el centro principal, con laboratorios de última generación, aulas de simulación clínica y una clínica integrada que concentra titulaciones como Odontología, Nutrición Humana y Dietética, Bellas Artes y el Máster en Odontología Digital.
Con esta base consolidada, ADEMA reafirma su apuesta por situar a Mallorca en el mapa universitario internacional y contribuir de manera decisiva a la formación de talento, la innovación y la competitividad económica de las Islas.
