El municipio de Inca suma un nuevo espacio gastronómico que aspira a convertirse en punto de encuentro local. Se trata de NOMON, el resto bar integrado en el recién inaugurado Bella Hora, un concepto que combina gimnasio y club social, y que apuesta por una cocina pensada para quienes buscan cuidarse sin renunciar al placer de comer.
Bajo la premisa de que el tiempo dedicado a la alimentación debe ser también un tiempo de calidad, NOMON plantea una oferta gastronómica alineada con un estilo de vida saludable. Su propuesta incluye desayunos diarios y un menú elaborado en colaboración con dietistas, donde se prioriza el equilibrio entre nutrición, energía y sabor. Una fórmula diseñada especialmente para quienes practican deporte o desean incorporar hábitos saludables a su rutina.
Pero NOMON va más allá de lo estrictamente culinario. El espacio se posiciona también como un lugar dinámico donde suceden cosas. Cada viernes, el establecimiento propone un plan informal de tapa y cerveza para dar la bienvenida al fin de semana, mientras que el último viernes de cada mes acoge el “Lunch Club by NOMON”. Esta iniciativa transforma la comida del mediodía en una experiencia social con música, conversación y un ambiente distendido que evoluciona hacia el tardeo.
Uno de los aspectos diferenciales del proyecto es su vocación abierta: NOMON no es exclusivo para socios del club, sino que está disponible para todo el público. Esta decisión refuerza su objetivo de convertirse en un punto de encuentro en la ciudad. Además, el espacio recupera simbólicamente el legado de Can Melis, histórico referente de los “berenars” en Inca, manteniendo vivo ese espíritu de reunión en torno a la mesa. La oferta se completa con servicio de take away, adaptándose a quienes prefieren disfrutar de su propuesta gastronómica fuera del local.
Al frente de la cocina se encuentra Joel Aroca, formado en algunos de los restaurantes más destacados de Mallorca y especializado en Alta Cocina por la Escuela de Hostelería de las Islas Baleares. Su estilo se basa en la honestidad culinaria, con predilección por guisos, arroces y elaboraciones sin artificios, donde el producto y el sabor son los protagonistas.
“Dar de comer y ver cómo la gente disfruta es la mejor señal de que el trabajo está bien hecho”, resume el chef, reflejando la filosofía de un proyecto que pone en el centro la experiencia del comensal.
Con esta propuesta, NOMON aspira a consolidarse como un nuevo referente en Inca, donde gastronomía, bienestar y vida social convergen en un mismo espacio.
