domingo. 19.07.2026

Miguel Pardo, delegado de Trasmed en Baleares y director de Relaciones Institucionales de la naviera, analiza en esta entrevista la actualidad del transporte marítimo en el archipiélago. Se muestra crítico con la propuesta del Consell de Mallorca de limitar el acceso de vehículos, advierte del impacto económico de estas medidas y defiende iniciativas como el alojamiento a bordo en Ibiza como formas innovadoras de atraer pasajeros.

Además, repasa los esfuerzos de la compañía por desestacionalizar el turismo, mejorar la sostenibilidad y adaptarse a un entorno altamente competitivo y regulado.

-El Consell de Mallorca estudia aplicar restricciones al acceso de vehículos a la isla, siguiendo el modelo de Formentera e Ibiza. ¿Cuál es su valoración sobre esta posible medida desde el punto de vista de una naviera como Trasmed?

-Es una medida sin precedentes en una isla del tamaño de Mallorca. Existen medidas de este tipo en islas muy pequeñas, pero en Baleares parece que se ha puesto de moda restringir la entrada de vehículos de visitantes mientras no se hace nada para reducir el enorme parque móvil de los residentes. 

Los problemas son de fondo: la dificultad de acceso a la vivienda empuja a la gente a vivir lejos de su lugar de trabajo, no hay una buena red de transporte público ni de aparcamientos disuasorios. Por último falta información y concienciación para evitar el acceso en horas punta a zonas congestionadas. 

La solución que se propone no resolverá el problema y causará nuevos inconvenientes.

-Qué impacto económico cree que tendría una limitación de este tipo sobre la actividad del transporte marítimo, tanto para Trasmed como para otros actores del sector? ¿Afectaría especialmente a los residentes o al turismo?

-Afectará a todos, pero especialmente al residente que tendrá que pagar más por los productos que llegan a la isla, pues las navieras tendrán que equilibrar sus cuentas y reponer la pérdida de ingresos por un menor tráfico de pasajeros y vehículos. 

Las aerolíneas y la oferta legal e ilegal de vehículos pueden verse beneficiados por una medida que hace más caro y complicado viajar con el propio coche a Baleares.

-Recientemente, Trasmed ha ofrecido fines de semana en Ibiza con alojamiento incluido en el propio barco, una iniciativa que ha generado cierta polémica. ¿Cómo surgió esta propuesta y cuál es el objetivo principal de esta campaña?

-La propuesta es la réplica de algo que muchas navieras, incluida nuestra matriz, Grimaldi, hacen en diferentes puertos europeos. La comodidad del viaje en barco se multiplica si el pasajero puede quedarse a bordo una noche, y no ir a un nuevo destino, hacer y deshacer maletas, por un periodo tan corto como una noche. 

No pretendíamos entrar a competir con nadie, solo ofrecer una oferta más completa a los viajeros para que se decanten por el barco en lugar de hacerlo por el avión.

-¿Cree que las críticas a esta oferta responden a una falta de comprensión del modelo o hay intereses contrapuestos en juego? ¿Cómo ha sido la respuesta del público hasta ahora?

-Hemos entendido que por responsabilidad debemos apoyar el esfuerzo político que se está haciendo por reducir oferta, aunque somos críticos ya que de nuevo se beneficia al avión frente a nuestro medio de transporte, que es mucho más sostenible y necesario, pues transportamos no solo pasajeros sino prácticamente toda la mercancía que llega a Baleares

-Más allá de estas iniciativas puntuales, ¿qué papel está jugando Trasmed en la desestacionalización del turismo en Baleares? ¿Qué estrategias tienen previstas para reforzar la conectividad en temporada baja?

- Precisamente porque el transporte de mercancía es poco estacional, nuestro servicio también lo es. Y como la demanda es menor en temporada baja, nuestros precios también bajan. Es decir, no reforzamos frecuencias en temporada baja, pero tampoco reducimos, de modo que ofrecemos muchas plazas diarias para ayudar a desestacionalizar.  

-En los últimos años, el transporte marítimo ha sido señalado por su impacto ambiental. ¿Qué avances está haciendo Trasmed en materia de sostenibilidad y reducción de emisiones, especialmente en las rutas con Baleares?

-El transporte marítimo solo contribuye al 3% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, pero realiza la mayor parte del trabajo de transporte mundial. La eficiencia ambiental de los barcos como medio de transporte solo es superada por el tren eléctrico. 

Aún  así,  la UE y la Organización Marítima Internacional están imponiendo objetivos muy ambiciosos de descarbonización en el transporte marítimo. Trasmed ha reducido casi un 20% sus emisiones desde que empezó su actividad en Julio de 2021. Además ha sido pionera en conectar un barco a la electricidad renovable de tierra en el puerto de Barcelona y con los planes de Ports de Balears esperamos poder empezar a conectarnos en las islas en 2026.

-La competencia entre navieras en las rutas con las islas se ha intensificado. ¿Cómo se está posicionando Trasmed frente a esta realidad? ¿Qué diferencia su propuesta de la de otras compañías?

-Efectivamente, la entrada de un tercer competidor en 2021 coincidió con el comienzo de operaciones de Trasmed. Por eso, para nosotros, este escenario de dura competencia es algo absolutamente normal. Nos ha empujado a mejorar, tanto nuestra eficiencia como nuestro servicio. Creo que la gran diferencia de nuestra propuesta es la escucha activa de nuestros clientes para tratar de darles siempre la mejor solución en nuestras manos.

-Por último, ¿cómo ve el futuro del transporte marítimo en Baleares a medio plazo, teniendo en cuenta los cambios normativos, las exigencias medioambientales y la evolución del turismo?

-Realmente el gran problema que sufrimos en el sector es la falta de un marco estable. Necesitamos concesiones portuarias a largo plazo que nos permitan invertir en la dirección de nuestro modelo de negocio. Sobra improvisación normativa, hay un gran foro internacional que legisla sobre el transporte marítimo, que es la Organización Maritima Internacional.

En un negocio absolutamente globalizado, no es deseable que cualquier administración local, autonómica o nacional quiera legislar sobre algo que es muy complejo y es global. 

Nos podemos adaptar a la evolución del turismo que creemos que será cada vez más responsable, pero es muy difícil adaptarse a los vaivenes políticos de cada una de las administraciones.

En resumen, creemos que el transporte marítimo seguirá siendo vital y evolucionará para cumplir con la normativa ambiental. Pero debido a las grandes inversiones que son necesarias en el sector, la normativa debe estar planificada y consensuada.

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