sábado. 18.07.2026

Este año, los Condé Nast Traveller Readers’ Choice Awards han vuelto a situar a Mallorca en el mapa internacional del lujo. El Llorenç de la Mar, en el corazón de Palma, se consolida entre los diez mejores hoteles del Reino Unido, mientras que El Vicenç de la Mar, en Cala Sant Vicenç, debuta con fuerza en la lista estadounidense. Ambos forman parte de Nybau Hotels, una marca que ha sabido unir diseño, gastronomía, sostenibilidad y hospitalidad personalizada. Conversamos con sus House Managers, Carlos Arias y Johana Caño, sobre lo que hay detrás de este reconocimiento y cómo se construye un lujo con alma mallorquin.

—Este año Nybau Hotels celebra un doble reconocimiento en los Readers’ Choice Awards de Condé Nast Traveller. ¿Qué significa este logro para ustedes y para sus equipos?

—Es un reconocimiento inmenso que valida el trabajo diario y la pasión de todo el equipo. Para Nybau Hotels significa confirmar que nuestro proyecto, centrado en la excelencia, la autenticidad y la hospitalidad hecha a medida, conecta con públicos exigentes en mercados clave. Para los equipos es un orgullo visible: refuerza la motivación, avala sus estándares y les da energía para seguir cuidando cada detalle. Además, nos sitúa en una posición estratégica para crecer con coherencia y atraer talento y huéspedes internacionales.

—¿Cuáles dirían que son los principales valores diferenciales que definen a El Llorenç y a El Vicenç dentro del segmento de lujo en Mallorca?

—El Llorenç representa una sofisticación contemporánea con un enfoque cosmopolita, un diseño íntimo y propuestas culinarias innovadoras que atraen a un perfil más internacional y urbano.

El Vicenç, por su parte, refleja una elegancia discreta, una tradición mediterránea reinterpretada y una experiencia muy cuidada donde la cocina local y el servicio cercano marcan la diferencia. Es un concepto de hotel boutique a pie de playa que equilibra diseño, gastronomía, bienestar y turismo activo gracias a su entorno natural privilegiado.

Ambos comparten un compromiso con el producto artesanal, la atención personalizada y la conexión con el entorno mallorquín, pero cada uno lo expresa desde una personalidad propia.

—¿Cómo se complementan las propuestas de ambos hoteles dentro de la misma marca?
—Se complementan por contraste y coherencia, ofreciendo distintas facetas del lujo en Mallorca. Mientras uno invita a la tradición y la calma, el otro celebra la contemporaneidad y la energía cosmopolita.

Esta dualidad nos permite atraer públicos diversos y proponer experiencias complementarias bajo una misma garantía de calidad.
El Llorenç, en el corazón histórico de Palma, conecta con las raíces y la esencia de la isla. El Vicenç, en Cala Sant Vicenç, ofrece un paisaje incomparable donde el huésped puede disfrutar de playas cristalinas, actividades acuáticas, senderismo y momentos de auténtica desconexión.

Ambas propiedades, bajo el sello Nybau, reflejan nuestra pasión por la hospitalidad y el diseño, combinando autenticidad y excelencia en dos escenarios que comparten un mismo espíritu: ofrecer experiencias memorables en Mallorca.

—Sus establecimientos combinan alta gastronomía, spa, rooftops con vistas únicas, propuestas wellness, actividades deportivas o culturales… ¿Cómo se logra integrar todo esto sin perder coherencia ni exclusividad?

—Cada propuesta nace de una idea central vinculada al hotel y a su entorno. Los servicios y experiencias se integran de forma orgánica dentro de la narrativa de cada propiedad, garantizando que todo encaje con su identidad y sentido de lugar.


Mantenemos los más altos estándares en la selección de proveedores, la formación del equipo y el diseño de cada experiencia, asegurando una calidad homogénea y una atención al detalle perceptible en todo momento.

La coherencia se refuerza a través de una comunicación y un storytelling unificados: cada actividad, cada espacio y cada detalle —desde la fragancia del hotel hasta la selección musical— responde a un mismo hilo conductor, definido por nuestra identidad de marca.
Gracias a esta visión integral, nuestros hoteles han desarrollado una personalidad propia y reconocible, donde la exclusividad nace de la armonía, la autenticidad y la capacidad de ofrecer experiencias memorables que reflejan la esencia de Nybau.

 

"La gastronomía es un pilar estratégico: funciona como imán y diferenciador"

 

—La colaboración con Santi Taura en El Llorenç y las propuestas culinarias en El Vicenç han tenido gran impacto en el posicionamiento. ¿Qué papel juega la gastronomía dentro de la estrategia de lujo del grupo?
—La gastronomía es un pilar estratégico: funciona como imán y diferenciador. Tenemos la suerte de trabajar con Santi Taura, quien apuesta por propuestas que respetan el producto local y elevan la experiencia del huésped. La cocina no es solo servicio; es cultura, territorio y narrativa de marca. A través de Santi, ampliamos nuestra credibilidad gastronómica y atraemos tanto a viajeros gourmet como a públicos locales, fortaleciendo el posicionamiento del grupo en el segmento premium.

—El Llorenç ha consolidado su nombre en el mercado británico, mientras que El Vicenç empieza a sonar con fuerza en el estadounidense. ¿Cómo trabajan la captación y fidelización de estos mercados tan exigentes?
—Combinamos acciones tácticas con estrategias de largo plazo que fortalecen la presencia de la marca y construyen relaciones duraderas con nuestros huéspedes.

Desarrollamos campañas segmentadas en canales digitales, prensa especializada y colaboraciones con operadores de lujo. Además, trabajamos con agencias de PR en Nueva York, Madrid o Berlín que nos ayudan a comunicar y posicionar ambos hoteles en mercados clave. Hemos participado en ferias internacionales como Le Miami, Pure Marrakech, Emotions, Loop e ILTM, y colaboramos con medios de prestigio como Condé Nast Traveller para reforzar la visibilidad.

En cuanto a la fidelización, nos centramos en ofrecer una experiencia personalizada antes, durante y después de la estancia. Implementamos programas de atención directa, servicios exclusivos y una comunicación segmentada que refuerza el vínculo con cada huésped. Muchos de nuestros clientes habituales combinan estancias en El Llorenç y El Vicenç, un reflejo del alto índice de repetición. Convertimos cada visita en una relación de confianza basada en la autenticidad, la excelencia y el valor emocional de la experiencia Nybau.

 

—Mallorca vive un auge de la hotelería de lujo, con aperturas constantes de grandes marcas y boutiques exclusivas. ¿Qué retos y oportunidades encuentran ustedes para mantener un lugar destacado en este ecosistema tan competitivo?

—El principal desafío es diferenciarse en un mercado cada vez más saturado de propuestas de alta gama. Existe también una presión sobre los recursos locales, tanto en personal especializado como en proveedores de calidad, lo que exige una gestión cuidadosa y eficiente.

Otro reto importante es innovar constantemente sin perder la esencia y la identidad de nuestros hoteles. En la última década, el crecimiento de hoteles boutique en Mallorca ha fortalecido la isla como destino de lujo global, lo que aumenta la competencia y hace necesario mantener una posición sólida y reconocible en el mercado.

El auge del turismo de lujo también abre oportunidades: podemos crear experiencias únicas y auténticamente vinculadas al territorio, aprovechando la creciente demanda de viajeros que buscan vivencias personalizadas. Nuestra ventaja radica en la combinación de autenticidad local con excelencia culinaria, ejemplificada por Santi Taura.

Además, nuestros equipos de concierge poseen un conocimiento profundo de las experiencias locales, diseñando actividades que reflejan la filosofía de cada hotel y elevan la experiencia del huésped a un nivel exclusivo. Gracias a esta combinación de tradición, innovación y excelencia en el servicio, nuestros hoteles logran destacar en un ecosistema competitivo, ofreciendo experiencias memorables que refuerzan la reputación de la marca Nybau.

—En hoteles boutique, la personalización y la excelencia dependen en gran medida del personal. ¿Cómo seleccionan, forman y motivan a sus equipos para que cada detalle marque la diferencia en la experiencia del huésped?
—En Nybau buscamos conformar equipos diversos, pero con un denominador común: pasión por la hospitalidad, proactividad y compromiso con la excelencia.
Todos los empleados reciben una formación inicial impartida por el jefe de departamento, en la que no solo se explican los procedimientos operativos, sino también la filosofía de servicio y los estándares de calidad que definen nuestra marca.
Desde ese momento, la formación se convierte en un proceso continuo, diseñado para capacitar y empoderar a cada miembro del equipo, asegurando que pueda desempeñar su rol con autonomía y excelencia.
La motivación y el bienestar del personal también son prioritarios: un equipo motivado se traduce directamente en una experiencia excepcional para nuestros huéspedes.

 

"La sostenibilidad forma parte de nuestra propuesta de valor"

—Hoy el viajero de lujo también valora autenticidad, sostenibilidad y compromiso con el entorno. ¿Qué iniciativas han puesto en marcha para equilibrar exclusividad y responsabilidad ambiental en sus hoteles?
—La sostenibilidad forma parte de nuestra propuesta de valor; no se concibe como un añadido. Implementamos medidas concretas y visibles que combinan exclusividad con responsabilidad ambiental y social.

Trabajamos con productos de kilómetro cero, que representan entre un 15% y un 20% de los suministros de los hoteles, lo que nos permite ofrecer productos frescos y auténticos al tiempo que apoyamos la economía local. Hemos eliminado el papel en las habitaciones mediante servicios digitalizados a través de iPad y sustituido las botellas de plástico por envases de cartón, reduciendo así el uso de materiales de un solo uso.

En paralelo, trabajamos activamente en la reducción de la huella de carbono mediante una gestión más eficiente de la energía: las piscinas exteriores de El Vicenç se calientan con energía solar y la sauna y el baño de vapor funcionan bajo demanda, evitando el consumo innecesario.

Cada acción se integra de manera natural en la experiencia del huésped, demostrando que es posible combinar exclusividad con compromiso ambiental, ofreciendo un lujo consciente que refleja nuestra filosofía de responsabilidad y autenticidad.

 

—Nybau Hotels ha conseguido posicionarse en muy poco tiempo como una marca de referencia en el segmento más exclusivo. ¿Qué estrategia común ha permitido alcanzar este reconocimiento tan rápido?
—El rápido reconocimiento de Nybau Hotels se basa en tres pilares fundamentales: coherencia de marca, alianzas estratégicas y excelencia operativa. Cada hotel refleja la misma filosofía de lujo y hospitalidad, adaptada a su propia personalidad y ubicación, logrando que cada propiedad tenga identidad propia dentro de un mismo marco de estilo y valores.


Las alianzas estratégicas también son clave. Colaboraciones con marcas de prestigio como Le Labo o Natura Bissé elevan la calidad de los servicios de bienestar y cuidado personal, mientras que la propuesta gastronómica de Santi Taura se distingue por su creatividad y conexión con el territorio.


La carta de vinos combina opciones locales e internacionales, e incluye vinos y vermuts propios desarrollados con bodegas mallorquinas, reforzando la autenticidad y el vínculo con la isla.

 

—Con proyectos como Es Figueral Nou en camino, ¿cómo imaginan la evolución de Nybau Hotels en los próximos cinco años? ¿Qué papel tendrán El Llorenç y El Vicenç dentro de esa visión de futuro?
—Vemos una expansión selectiva y cualitativa: consolidar los hoteles existentes como buques insignia mientras abrimos nuevas propiedades que compartan la filosofía Nybau. En cinco años imaginamos una pequeña colección de destinos complementarios en la isla, cada uno con identidad propia, que permitan ofrecer rutas experienciales a nuestros huéspedes.

El Llorenç y El Vicenç seguirán siendo los referentes: los hoteles emblemáticos que definen el estándar de la marca y actúan como puntos de atracción para nuevos proyectos.

 

—Si tuvieran que resumir en tres palabras la esencia de la experiencia que ofrecen sus hoteles, ¿cuáles elegirían?
—Autenticidad. Serenidad. Exclusividad.

“El lujo de Nybau Hotels se basa en la coherencia, la emoción y la conexión con Mallorca”